
En Puerto Iguazú el grupo Renacer trabaja desde 1990. Cientos de personas que pasaron por el grupo se mantienen sobrias gracias a este programa
domingo 01 de diciembre de 2024 | 6:04hs.
El programa de Alcohólicos Anónimos expone doce pasos para que un adicto pueda recuperarse. Foto: Norma Devechi
Alcohólicos Anónimos (AA) -tal como lo especifica su preámbulo- es una comunidad de personas que comparten su experiencia, fortaleza y esperanza para resolver un problema común: el alcoholismo. El único requisito para participar es que la persona tenga la voluntad de dejar de beber. El objetivo de sus miembros es mantenerse sobrios, viviendo un día a la vez.
Precisamente, el grupo Renacer, de Puerto Iguazú, funciona desde 1990 y el próximo año será sede del 11° Encuentro de Alcohólicos Anónimos de las Tres Fronteras, que se realizará en abril y ya fue declarado de interés municipal por el Concejo Deliberante.
El alcoholismo se define, según la OMS, “como cualquier deterioro en el funcionamiento físico, mental o social de una persona, cuya naturaleza permita inferir razonablemente que el alcohol es una parte del nexo causal que provoca dicho trastorno”. Esta enfermedad está relacionada con alrededor del 50% de los accidentes de tránsito, el 20% de los accidentes laborales, el 50% de los homicidios, entre otros.
Destacan especialistas en el área que la mayoría de las personas que consumen alcohol no creen en la dependencia que genera el consumo y muchos afirman poder controlarlo. No obstante, existen tres sitios seguros donde el consumo excesivo de alcohol lleva a las personas: al hospital por los problemas de salud que provoca, a la comisaría por protagonizar situaciones violentas y al cementerio.
El grupo de Alcohólicos Anónimos comenzó en Iguazú en 1990.
“En ese año una mujer nacida en Iguazú que se fue a vivir a otra ciudad regresó y como ella ya participaba de AA en otra ciudad decidió poner un cartelito en la Catedral para ayudar al que necesite. Naty comenzó con Roberto en 1990 y yo me sumé al año siguiente”, comentó Francisco, quien hoy está al frente de las reuniones en Iguazú.
La persona que alcanza sobriedad es aquella que acepta que está enferma y logra superar el proceso. “El único requisito es asistir por voluntad propia, el que va obligado no lo logra, porque, como dicen los doce pasos del programa, debemos aceptar que tenemos un problema. Es difícil aceptarlo, a mi me llevo dos años. Yo asistía al grupo y había dejado de tomar, había tapado la botella como decimos en el grupo, pero no aceptaba que era mi problema y buscaba echarles la culpa a los otros, hasta que entendí que el problema era mío y solo yo lo podía solucionar”.
El programa de AA nació en 1935 en Akron, Ohio, Estados Unidos, a partir de la reunión entre Bill W., un agente de bolsa de Nueva York y Bob, un cirujano que no había encontrado la suficiente ayuda en el Grupo Oxford para lograr su sobriedad. Charlaron por varias horas en las que sólo consumieron café, juntos se dieron cuenta que podían ayudarse y ayudar a otros a lograr la sobriedad.
En 1939, Bill escribió el libro Alcohólicos Anónimos, que expone la filosofía y los métodos de la organización, centrados en los doce pasos de recuperación. A partir de entonces, AA se desarrolló rápidamente y actualmente cuenta con más de 115.000 grupos locales en la mayoría de los países del mundo.
A nivel local se realizan dos reuniones semanales en el salón de la parroquia Cristo Redentor en Villa Alta. “Nosotros seguimos los doce pasos y las doce tradiciones, no somos profesionales de la salud mental, somos enfermos alcohólicos que nos mantenemos sobrios y mediante nuestra experiencia ayudamos a quienes están pasando el proceso y los que sufren recaídas. Mantenerse sobrios no es fácil porque siempre hay motivos para festejar y beber, por eso el objetivo es mantenerse sobrios por 24 horas, un día a la vez”.
Si bien en Iguazú se reúnen dos veces a la semana, martes y viernes, todos los días reciben una reflexión basada en las tradiciones a fin de contener a todos y ayudarlos a superar las 24 horas. “El alcohol es una enfermedad mental, es una adicción que te lleva a perder todo y quizás muchas personas deben tocar fondo para buscar ayuda y es ahí donde estamos nosotros para ayudar, siempre en la medida que la persona se deje ayudar porque no podemos invadir o involucrarnos si no lo desea”, puntualizó.
Actualmente el grupo Renacer se encuentra organizando el 11° Encuentro de Alcohólicos Anónimos de las Tres Fronteras y espera una afluencia de 120 a 150 personas de las tres fronteras y de países cercanos. “Lo vamos a realizar el 26 y 27 de abril en el Centro de Empleados de Comercio. En estas reuniones compartimos experiencias, se analiza que podemos mejorar para seguir aplicando el paso número doce que es llevar el mensaje de la sobriedad a quien lo necesita”.
En Misiones, el consumo de alcohol regular de riesgo es mayor en hombres que en mujeres, y se da con mayor frecuencia en los grupos de edades más jóvenes. El 68% de los consumidores de alcohol son hombres, mientras que el 32% restante son mujeres.
El consumo de alcohol es mayor en los jóvenes entre 18 y 24 años, y disminuye a medida que aumenta la edad. En Argentina, el consumo de alcohol es el más alto de América Latina, con 9 litros de alcohol puro por habitante al año. En el país, 8.000 personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el consumo de alcohol.

