Luego del ataque contra Dnipro usando un misil balístico hipersónico, el presidente ruso Putin dejó claro que Moscú responderá a cualquier acción “imprudente” contra su país.
domingo 24 de noviembre de 2024 | 6:05hs.
El MGM-140 Atacms es un misil balístico que llega a tener un alcance de hasta 300 kilómetros.
El temor a una mayor escalada en la guerra entre Rusia y Ucrania se respira cada vez con más fuerza en Occidente.
Evidencia de ello es la reunión de urgencia que solicitó el viernes Kiev a la Otan tras el lanzamiento del nuevo misil balístico hipersónico sin carga nuclear por parte de Rusia. Un hecho que ha provocado la reacción de líderes e instituciones internacionales.
Pero la posible escalada en esta guerra no es lo único que se teme. También que se cumpla la advertencia del líder norcoreano Kim Jong-un, que ha acusado a EE.UU. de llevar la presión contra su país “hasta el extremo” y de seguir adelante con sus actos de “provocación”, lo que podría llevar a que se desatara “una guerra nuclear destructiva”.
Uno de los primeros en reaccionar al ataque de Rusia -que ya ha confirmado que comenzará la producción en serie de su misil 9M729 Oreshnik- ha sido la ONU. “Creo que es otro acontecimiento preocupante. Todo esto va en la dirección equivocada. Lo que queremos es que todas las partes tomen medidas urgentes para reducir la escalda para garantizar la protección de los civiles, no atacar objetivos civiles o infraestructuras civiles críticas”, declaró Stéphane Dujarric, portavoz de la Secretaría General de Naciones Unidas.
Estados Unidos tampoco tardó en pronunciarse al respecto. La portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, afirmó que su país no se dejará “disuadir” por las acciones de Rusia y que seguirá enviando ayuda a Ucrania. También se ha referido al cambio de postura de Rusia en su doctrina nuclear, en la que ahora se incluye la posibilidad de responder con armas nucleares a ataques convencionales.
Con respecto al despliegue de tropas norcoreanas en territorio ruso, la portavoz dijo que “representa una escalada significativa de la guerra”.
En Europa, el canciller alemán Olaf Scholz calificó de “terrible escalada” el ataque ruso sobre Ucrania y también criticó el despliegue de soldados norcoreanos en el territorio.
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió del riesgo de un conflicto global. “La amenaza es realmente seria y real. Sentimos que lo desconocido se acerca. Ninguno de nosotros conoce el final de este conflicto, pero sabemos que ahora está adquiriendo dimensiones muy dramáticas y los acontecimientos de las últimas horas lo demuestran”, sostuvo el mandatario.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que su país no está en guerra con Rusia. Estas declaraciones se produjeron después de que el embajador de Moscú insinuara en una entrevista concedida a la cadena Sky News que Londres está “involucrada directamente” en el conflicto de Ucrania.
Por su parte, el líder del Ejecutivo húngaro, Viktor Orbán, advitió a Occidente que las amenazas de Putin deben tomarse muy en serio. “Sólo quiero decir que cuando los rusos cambian las reglas para el despliegue de su arsenal nuclear, lo que se llama doctrina, no es un engaño comunicacional. No es un truco. Se ha modificado y habrá consecuencias”, sentenció.
Rusia y un cambio de doctrina
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, aprobó cambios en la doctrina nuclear de su país, que establece las nuevas circunstancias bajo las que el Kremlin consideraría el uso de su arsenal atómico.
La nueva doctrina establece que un ataque por parte de un Estado sin armas nucleares pero con el apoyo de uno que sí cuenta con ellas sería considerado por Moscú como un ataque conjunto contra Rusia.
Los cambios en la doctrina de seguridad nacional rusa fueron propuestos en septiembre y oficialmente adoptados el pasado martes, coincidiendo con los 1.000 días de guerra en Ucrania.
Los nuevos criterios llegan después de que el presidente Joe Biden decidiera el fin de semana permitir al ejército ucraniano utilizar contra territorio ruso misiles de largo alcance suministrados por Estados Unidos, una petición de Kiev a la que hasta ahora se había resistido.
De acuerdo con las nuevas directrices oficiales firmadas por Putin el martes, un ataque contra Rusia con misiles convencionales, drones o aviones podría reunir los requisitos para una respuesta nuclear de las fuerzas rusas, como sucedería también de ser la aliada Bielorrusia la atacada o de produberanía rusa.
Igualmente, cualquier agresión contra Rusia por parte de un Estado miembro de una alianza será interpretado por Moscú como un ataque directo de esa alianza en su conjunto, lo que dada la rivalidad rusa con la Otan lleva a pensar inmediatamente en que esta provisión ha sido adoptada con la Alianza Atlántica en mente.
De acuerdo con la agencia oficial Tass, la nueva doctrina amplía el número de Estados y alianzas de Estados, y el tipo de amenazas militares para las que Rusia consideraría adecuada una respuesta nuclear.
Putin ya amenazó antes con emplear el arsenal disuasorio ruso y Ucrania ha criticado lo que califica como “ruido de sables nuclear” de Moscú para evitar que Kiev reciba el apoyo de sus aliados.
El plan de Putin: presionar hasta que asuma Trump
Rusia señala que el ataque con misiles hipersónicos a Ucrania es una advertencia a Occidente por su “imprudencia”. La señal parece destinada sobre todo a Europa y no tanto a Estados Unidos, donde Rusia contempla a un gobierno saliente buscando crear una crisis grave que Trump deberá resolver cuando jure como presidente en enero. Putin necesita reaccionar para hacer valer sus líneas rojas, pero al mismo tiempo quiere conservar margen de maniobra para plantear sus demandas a Trump, al que en Moscú ven como una oportunidad.
La retórica nuclear de Putin apuntala la narrativa de Trump, que ha alertado sobre el riesgo de que Biden desate una Tercera Guerra Mundial. La escalada de tensión puede ayudar al republicano a imponer a una Europa asustada una salida dialogada, aunque sea a costa de consentir una mayor proyección del imperialismo ruso en el continente.
Mientras, Rusia y Ucrania están arañando las mejores posiciones posibles de cara a una eventual negociación antes de que Trump asuma el cargo.
En cifras
12.000
Según la ONU, el conflicto en Ucrania ya dejó más de 12 mil muertos (650 de ellos niños) y 27 mil heridos (1.750 menores de edad).
10 millones
La guerra en Ucrania ha desencadenado una de las mayores crisis de desplazados del mundo, según la Agencia para los Refugiados de la ONU.
Consecuencias catastróficas y la posible extinción de la humanidad

