Con 52 estudiantes en su primera cohorte, la institución inició el dictado presencial de esta tecnicatura en la ciudad. La propuesta responde a una demanda del sistema sanitario regional y abre nuevas oportunidades de formación para jóvenes de Posadas y del interior de la provincia.
lunes 09 de marzo de 2026 | 21:10hs.
El sonido de las primeras conversaciones, las presentaciones entre compañeros y la expectativa de iniciar una nueva etapa marcaron el comienzo de clases de la carrera de Instrumentación Quirúrgica en la Fundación Barceló. Este lunes, 52 estudiantes comenzaron a transitar una formación que inaugura la presencialidad de la prestigiosa institución educativa en la ciudad de Posadas.
La tecnicatura, que tiene una duración de dos años, se desarrolla en la sede ubicada sobre calle Santa Fe, entre Buenos Aires y Rivadavia, donde los alumnos cuentan con aulas equipadas y espacios de simulación que incluyen quirófanos preparados para las prácticas iniciales. Más adelante, durante el trayecto formativo, los estudiantes podrán realizar prácticas en hospitales y centros de salud de la provincia.
El inicio de la carrera representa un paso importante para la formación en salud en la región. Durante años, la instrumentación quirúrgica había tenido presencia en Posadas a través de cursos o iniciativas aisladas, pero no contaba con una oferta universitaria sostenida.
Para el coordinador del Centro de Formación Universitaria (CFU) Posadas, Eduardo Merlo, la apertura de esta carrera es también el resultado de un proceso de crecimiento institucional que comenzó hace algunos años.

“Estamos lanzando la presencialidad de la carrera de instrumentación quirúrgica en nuestro centro de formación universitaria”, explicó. Según recordó, la presencia de la institución en la ciudad se inició en 2022 con un centro de prácticas destinado a estudiantes de carreras a distancia como enfermería y nutrición, además de alumnos de medicina que realizaban entrenamientos previos a sus prácticas hospitalarias.
Con el tiempo, ese espacio fue consolidando vínculos con el sistema sanitario provincial. “Tenemos convenios con el Ministerio de Salud desde hace más de 15 años y con el Parque de la Salud desde su creación. Nuestros alumnos realizan prácticas en hospitales de toda la provincia”, señaló Merlo.
En el caso de la nueva carrera, la institución ya firmó acuerdos con centros de salud donde los estudiantes podrán completar su formación práctica a partir del segundo año, entre ellos el Hospital Madariaga, el Hospital Favaloro, el Hospital Fátima y el Hospital Pediátrico.
La creación de la tecnicatura también surgió del diálogo con el sector profesional. “Lo primero que hicimos fue reunirnos con el Colegio de Instrumentadores Quirúrgicos de la provincia para saber qué necesitaban. Nosotros somos una institución formadora, pero tenemos que escuchar a los profesionales y a quienes están trabajando en el sistema”, explicó Merlo.
Desde la dirección académica de la carrera destacaron la importancia de formar profesionales especializados en esta área. “La formación profesional en instrumentación quirúrgica es fundamental para garantizar la seguridad y la eficacia de los procedimientos quirúrgicos”, señalaron Andrea Acuña y Victoria Díaz, directora y vicedirectora respectivamente.
La tecnicatura propone una formación integral con conocimientos científicos, habilidades técnicas y una mirada humana del trabajo en salud. Según explicaron las autoridades, el objetivo es formar instrumentadores quirúrgicos preparados para desempeñarse dentro de los estándares actuales, con docentes especializados, prácticas en entornos simulados y prácticas hospitalarias.
Dentro del equipo de salud, el instrumentador quirúrgico cumple un rol central. Su tarea consiste en asistir, organizar y supervisar el proceso quirúrgico, desde el ingreso del paciente al área hasta su egreso, garantizando que cada procedimiento se desarrolle de manera segura y ordenada.

Pero más allá de la estructura académica y los convenios institucionales, el verdadero corazón de la carrera está en los estudiantes que hoy comienzan su camino profesional.
Matías, uno de los ingresantes, llegó desde Jardín América. Sus amigos trabajan en el hospital de su localidad, le hicieron saber de la existencia de la carrera, y fue allí donde empezó a imaginar un futuro en el ámbito de la salud.
“Unos compañeros me insistían en que estudie algo relacionado con la salud, porque ya me gustaba el ambiente. Averigüé y encontré la carrera acá”, contó.
Para poder estudiar, Matías tuvo que mudarse a Posadas hace pocas semanas. “Primero hice un mes online y después me vine para adaptarme a la ciudad. Posadas es muy linda y ahora también estoy conociendo la facultad”, relató.

Mía, otra de las estudiantes, llegó a la carrera a través de su propia familia. “Tengo tías que son licenciadas en instrumentación quirúrgica. Yo tenía la idea de estudiar esto, pero no sabía que podía hacerlo acá. Cuando vi que la Fundación Barceló abría la carrera presencial en Posadas vine a averiguar y me gustó mucho”, explicó.
Mateo, en cambio, descubrió la carrera durante una feria universitaria organizada por la ciudad. “Estaba buscando información sobre instrumentación quirúrgica y justo ese día me enteré que abrían la carrera este año. Me quedó perfecto”, contó.
Los tres comparten la misma sensación en este primer día: entusiasmo y expectativas altas.
“Las expectativas son grandes. Queremos profesionalizarnos y trabajar de esto”, dijeron. Y aunque el objetivo inmediato es convertirse en instrumentadores quirúrgicos, algunos ya miran más lejos. “La idea es seguir estudiando. Si se puede, avanzar hacia otras áreas del quirófano o incluso llegar a ser cirujanos”, imaginaron.

Para muchos, comenzar una carrera también implica un esfuerzo importante. Mateo vive en Itaembé Guazú y cada día debe viajar varias horas en colectivo para llegar a clases.
“Es un esfuerzo grande, sobre todo económico y de tiempo. Pero vale la pena. Esto es una inversión para el futuro”, aseguró.
En su caso, incluso la familia tuvo que reorganizarse para acompañarlo en este nuevo desafío. “Mi papá empezó a hacer otro trabajo para ayudar con los gastos”, contó.

La historia se repite entre varios compañeros que llegaron desde distintos puntos de la provincia con la misma meta: formarse en una profesión que cumple un rol fundamental dentro del equipo quirúrgico.
Para la Fundación Barceló, la apertura de esta carrera en Posadas representa también una oportunidad para fortalecer el sistema de salud regional. “Significa ampliar el acceso a la educación, formar profesionales a nivel regional y contribuir a mejorar la calidad de la atención quirúrgica”, destacaron desde la dirección de la carrera.

Mientras tanto, en las aulas del centro universitario el primer día de clases transcurre entre presentaciones, recorridos por los espacios de simulación y la emoción de quienes comienzan una etapa nueva.

Dentro de dos años, muchos de estos estudiantes se convertirán en los primeros técnicos universitarios en Instrumentación Quirúrgica formados en Posadas por la Fundación Barceló. Y ese futuro, que hoy todavía parece lejano, empezó a construirse en esta primera jornada de clases.

