Con propuestas versátiles y de calidad, busca redefinir el consumo de ropa con una filosofía que prioriza el orden, la durabilidad y el respeto por el medio ambiente
viernes 06 de diciembre de 2024 | 21:36hs.
La calle Alberdi, casi esquina Moritán, acaba de sumar una nueva propuesta comercial que busca romper con ciertas reglas del consumo habitual de ropa. Se trata de la flamante franquicia de Custore, una marca nacida en Córdoba que propone una filosofía donde el estilo, la funcionalidad y la sostenibilidad parecen entrelazarse. Al frente de este emprendimiento local está Bruno Briñoccoli, quien conversó con El Territorio sobre el espíritu de la marca y el desafío de instalarla en Posadas.

Custore no se parece a las marcas tradicionales. Su apuesta está en la simpleza: prendas que sirven para el trabajo, para una salida casual o para lo cotidiano. «La idea es que tengas menos ropa, pero de calidad, que dure más, que necesite menos lavados y, de paso, colabore con el medio ambiente», explicó Bruno, sintetizando una visión que busca ordenar no solo el placard, sino también el consumo. Según él, la propuesta se orienta a quienes prefieren comprar lo justo, invertir en lo necesario y evitar el caos de la moda cambiante.

La marca ofrece remeras con tres cortes: en V, cuello redondo y con botones, disponibles en colores básicos como blanco, gris y negro, además de tonalidades arena, azul y verde. También cuenta con joggers, bermudas, pantalones chinos y próximamente mallas. Cada pieza parece diseñada bajo un único lema: menos es más. «Queremos que alguien pueda usar el mismo pantalón para trabajar y salir, o una remera que funcione para todo el día», añadió el responsable.
Además, Custore introduce el concepto de «combos», con descuentos que incentivan la compra múltiple, pero sin perder de vista la idea de consumir de forma consciente. «Es parte del ADN de la marca: vender mucho, pero a distintas personas. Que vuelvan cuando realmente necesiten reponer», comentó Bruno.
Descuentos y accesibilidad
La apertura del local vino acompañada de promociones que ya son parte del modelo de negocio. «En efectivo, todos los combos tienen un 15% de descuento, y ese beneficio se mantiene siempre, incluso pagando con tarjeta», asegura. A través de combos como el de tres remeras o el que incluye jogger, remera básica y boxer, la marca busca captar un público que valore tanto la practicidad como el ahorro.
Para quienes prefieren explorar opciones desde casa, la franquicia trabaja únicamente con el Instagram oficial de la marca y, desde la semana próxima, activará las compras por WhatsApp, adaptándose a las necesidades del cliente local.
¿Una moda sustentable o un cambio cultural?
Custore parece moverse en una frontera interesante: entre la moda y una filosofía de vida que pone en jaque la lógica del hiperconsumo. Bruno no lo niega. «Esto no va contra vender ropa, pero sí queremos que cada persona elija nuestra marca porque confía en ella, porque sabe que le va a durar. La idea no es que tengas todo el placard lleno, sino que esté ordenado».
Bruno y su equipo se enfocan en que cada prenda y cada cliente encuentren su lugar, sin excesos, sin complicaciones, pero con calidad.

