
El martes los estadounidenses elegirán a su próximo presidente. Hay una gran paridad entre Kamala Harris y Donald Trump. Expectativa por quién es mayoría en el Senado
domingo 03 de noviembre de 2024 | 6:05hs.
Se tocan las últimas puertas, los anuncios suenan fuerte, y los candidatos hacen su último esfuerzo de promoción con los votantes. Aun con el enérgico impulso final, las contiendas por el control del Congreso están en un punto muerto, siendo esencialmente una moneda al aire para la Cámara y una lucha hasta el final para el Senado.
El resultado de las elecciones del martes dará forma al futuro del país y determinará si la nueva Casa Blanca tiene aliados o escépticos en el Capitolio, o enfrenta un Congreso dividido como en la sesión pasada, que ha sido una de las más tumultuosas e improductivas en tiempos modernos.
Mientras los votantes evalúan sus opciones presidenciales entre el republicano Donald Trump y la demócrata Kamala Harris, también evalúan quién los representará en el Congreso.
La lucha por el control del Congreso ha durado meses.
Los candidatos han discutido sobre los grandes temas (la economía, la frontera, la atención sanitaria reproductiva y el futuro de la democracia) pero también sobre el propio Congreso, que tuvo una caótica sesión mientras la Cámara, liderada por los republicanos, destituía a su presidente y apenas evitaba cierres del gobierno.
Los candidatos republicanos, muchos de ellos respaldados por el expresidente, deben responder por él en varios frentes. Entre ellos está la decisión de la Corte Suprema, con tres jueces nominados por Trump, que eliminó el derecho al acceso al aborto.
Los demócratas enfrentan preguntas difíciles sobre los logros de Biden-Harris en la frontera entre Estados Unidos y México y sobre la inflación durante su periodo en la Casa Blanca.
Este año electoral se destaca el mundo de la recaudación de fondos para campañas en constante escalada: se están gastando unos asombrosos 2.500 millones de dólares para ganar el Senado y casi 1.000 millones en la Cámara.
Carolina del Norte
Donald Trump se reunirá con sus seguidores en Carolina del Norte todos los días hasta las elecciones del martes, en una tardía serie de actividades en el único estado indeciso que ganó tanto en sus campañas de 2016 y 2020.
Aunque el magnate busca ampliar el mapa electoral y proyectar fuerza con viajes a Nuevo México y Virginia, dos estados demócratas no considerados ampliamente competitivos, dedica un tiempo considerable a Carolina del Norte, que apoyó por última vez a un demócrata para presidente en 2008.
El camino del expresidente para obtener los 270 votos electorales que necesita para llegar a la presidencia se complicaría significativamente si pierde Carolina del Norte. El próspero estado sureño le dio a Trump su más pequeño margen de victoria de 1,3 puntos porcentuales sobre el demócrata Joe Biden hace cuatro años.
La vicepresidenta Kamala Harris, rival demócrata de Trump, también estaba en Carolina del Norte ayer para un concierto y mitin en Charlotte. Su equipo de campaña no ha anunciado ningún otro viaje al estado antes del día de las elecciones.
El profundo daño causado por el huracán Helene en el oeste de Carolina del Norte ha generado una dosis de incertidumbre sobre la condición de la contienda. Las inundaciones destruyeron hogares y desplazaron a residentes de varios condados, entre ellos, la ciudad liberal de Asheville y las áreas rurales conservadoras que la rodean.
El resultado demoraría
Las elecciones de los Estados Unidos están previstas para este martes, aunque los resultados de la contienda entre la demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump podrían demorar.
El momento en que se sabrá quién es el o la próxima presidenta de los Estados Unidos dependerá de lo ajustado que sea el resultado final. Por ejemplo, si los números de los estados decisivos como Pensilvania y Georgia son muy parejos, se podría tener que esperar varios días para confirmar una victoria.Vale recordar que en los comicios de 2020, la victoria del actual mandatario Joe Biden se supo el sábado posterior a la elección.
Récord de participación: más de 68 millones sufragaron por anticipado

