Es uno de los hallazgos de un estudio realizado entre varias provincias. Ahora trabajan para saber si hay transmisión vertical de la hembra a sus huevos
miércoles 18 de junio de 2025 | 6:08hs.
Científicos extraen sangre de los ejemplares capturados. La presencia de anticuerpos indica que tuvieron contacto con el virus. Resta establecer si éste genera algún tipo de síntoma. Foto: Gentileza A. Díaz
Un estudio que incluyó a investigadores de varias provincias argentinas reveló la presencia de anticuerpos contra el virus del dengue en murciélagos y pequeños roedores que habitan las zonas selváticas de Jujuy, Catamarca y Misiones, lo que infiere que la enfermedad se está estableciendo fuera de los centros urbanos.
La tierra colorada fue una de las más afectadas dado que en algunas áreas protegidas como el Parque Provincial Urugua-í, hasta un 30% de los animales analizados mostraron exposición al dengue. En los parques Iguazú y Piñalito también se registraron seroprevalencias significativas, se indicó. Según explican los expertos, esto puede implicar que el virus del dengue no sólo circula en ciudades, sino que comenzó a adaptarse a ambientes silvestres, un fenómeno conocido como asilvestración. El descubrimiento pone en alerta a los especialistas dado que existe el riesgo de que el dengue se vuelva una enfermedad endémica sostenida por ciclos en ambientes naturales.

El informe fue elaborado por investigadores del Laboratorio de Arbovirus del Instituto de Virología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba y otras instituciones científicas del país, en el marco del proyecto Desafío N° 83 del programa Impact.ar, solicitado por la Municipalidad de Posadas y que incluyó financiamiento del entonces el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Al respecto de las conclusiones del estudio Mecanismos de endemicidad para el virus dengue en Argentina, El Territorio dialogó con Adrián Díaz, director del laboratorio y quien estuvo al frente de la investigación.
Los resultados fueron obtenidos a partir de campañas de campo en zonas selváticas de las provincias de Jujuy, Catamarca y Misiones, durante 2021 y 2022. En total se analizaron 143 sueros de murciélagos silvestres y centenas de roedores de diversas especies. Se encontraron anticuerpos neutralizantes contra el DEN-1 en el 2,8% de los murciélagos y en hasta el 30% de los roedores en ciertas áreas, lo que indica que estuvieron expuestos al virus.

El estudio articuló esfuerzos entre más de 30 científicos de al menos diez instituciones del país; de Misiones participaron las doctoras Graciela Beatriz Jordá y Silvina Hanke de la Universidad Nacional de Misiones (Unam).
“El riesgo de eso es que antes podíamos controlar el dengue en las ciudades. Ahora los resultados que estamos teniendo nos están indicando que el virus escapó de la ciudad y se ha establecido en unos ambientes silvestres. Y no lo podés controlar ahí, una vez que se te escapó de la ciudad, si se estableció en otro ecosistema ya lo tenés ahí”, sostuvo el investigador.
Detalló que detectaron una prevalencia muy alta, lo cual les llamó la atención, de DEN-1 y muy bajo para DEN-2. “Creo que en esos casos positivos para DEN-2 probablemente era por algún cruce serológico con DEN-1. Para los otros flavivirus que probamos, que eran encefalitis de San Luis y otros, todas las muestras tienen negativas”, acotó.
El estudio además arrojó otros resultados destacados: casos de dengue durante el invierno en provincias como Salta, Formosa y Chaco; evidencia de circulación estable del mismo genotipo del serotipo DEN-1 en Misiones desde 2016 y actividad sostenida del mosquito vector Aedes aegypti en localidades del Norte durante los meses fríos.
El proceso de recolección
En Misiones los investigadores trabajaron en los parques provinciales Cruce Caballero, Urugua-í, Moconá, Piñalito y el Parque Nacional Iguazú. Con el objetivo de saber si había circulación del dengue en el ambiente silvestre, los equipos capturaron a estos pequeños mamíferos y les extrajeron sangre para analizar. “Capturar mosquitos e identificar el dengue de manera molecular nos representaba mucho tiempo y mucha plata”, explicó Díaz.
“Lo que sí nos dicen estos datos es que el virus circula en el ambiente silvestre, pero no sabemos si esos roedores que encontramos infectados son realmente los amplificadores del virus en el ambiente. Sabemos que algún mosquito infectado los picó y los infectó”, sostuvo el profesional. Asimismo, indicó que todavía desconocen si el virus les genera alguna enfermedad a estos animales.
Sobre el procedimiento del trabajo, contó que hicieron captura viva de estos mamíferos mediante las trampas sherman, los dormían para extraerles una muestra de sangre de la cual luego extraían el suero. “Ese suero se lleva al laboratorio y se utiliza una técnica que se llama ‘neutralización viral’ que nos dice si ese suero tenía anticuerpos específicos contra el virus dengue. Esto se hace en Córdoba porque es uno de los pocos laboratorios que hay en Latinoamérica donde se puede hacer ese ensayo”, se explayó.
El Aedes aegypti es el vector del dengue y ese mosquito es que el que se encarga de llevar la enfermedad de un hospedador a otro, en los ambientes urbanos es el humano que, al mismo tiempo, amplifica el virus de tal manera que puede infectar a otro mosquito y de esa manera se genera el ciclo.
“En el caso del ambiente silvestre todavía no conocemos cuáles son las especies de mosquitos ni cuáles son las especies de mamíferos que amplifican el virus, lo que sabemos es que estas especies de mamíferos silvestres se infectaron con el virus porque en algún momento un mosquito infectado se alimentó de ellos y los infectó. Esto está indicando a esos mamíferos como marcadores de actividad selvática del dengue”, dijo.
Sin embargo, para saber si estos mamíferos son hospedadores del virus es necesario saber si generan una viremia elevada lo suficiente como para infectar a los mosquitos en el ambiente selvático.
“Tener ahora establecido el virus en las zonas selváticas lo que hace es complicar bastante más el panorama, porque antes tenías el virus solamente en los sistemas urbanos y ahí dentro de todo se lo puede controlar. Ahora lo puedo eliminar del ambiente urbano, pero lo puedo tener en el monte, en el parche de selva que está al lado del área urbana. Ahora la selva se convirtió en un reservorio de dengue, que es lo que ocurre naturalmente con estos virus”, sostuvo Díaz.
Lo que sigue
El proyecto todavía sigue con algunas hipótesis que se quieren comprobar. Una de ellas es conocer si hay transmisión vertical, es decir, transovárica, de la mosquito hembra a sus huevos. Asimismo, y si bien ya hay evidencia de que el virus está circulando en el ambiente silvestre, está previsto realizar la colecta de mosquitos en esas mismas zonas para determinar si estos artrópodos tienen virus o no.
Perfil
Adrián Díaz
Docente y biólogo
Profesor adjunto en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador independiente en Conicet. Es biólogo y doctor en Ciencias Biológicas por la UNC. Actualmente es el director del Laboratorio de Arbovirus en el Instituto de Virología “Doctor J.
M. Vanella” (Facultad de Ciencias Médicas, UNC), donde dirige varios proyectos de investigación.

