sábado 06 de septiembre de 2025 | 6:02hs.
Casi 500 personas fueron arrestadas por las autoridades de inmigración de EE.UU. en una fábrica de Hyundai en Georgia, en lo que constituye la mayor redada laboral del segundo mandato del presidente Donald Trump.
La mayoría de los detenidos en la planta son ciudadanos de Corea del Sur, país cuyo gobierno expresó preocupación y pesar por la operación e instó al gobierno estadounidense a respetar los derechos de sus ciudadanos.
La planta de más de 12.000 metros cuadrados de superficie fue construida por el fabricante surcoreano para la producción de vehículos eléctricos y llevaba un año en funcionamiento.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó a la BBC que los agentes ejecutaron una orden de registro por presuntas prácticas laborales ilegales y otros delitos federales graves.
“No se trató de una operación de inmigración en la que los agentes entraron en el local, detuvieron a las personas y las trasladaran en autobuses”, declaró ayer Steve Schrank, agente especial a cargo de las Investigaciones de Seguridad Nacional en Atlanta, en una rueda de prensa.
“Se trató de una investigación criminal que duró varios meses, durante la cual recopilamos pruebas, realizamos entrevistas, obtuvimos documentación y presentamos dichas pruebas ante un juez para obtener una orden de registro”, explicó Schrank.
Agregó que se trató de “la mayor operación de control migratorio en un solo lugar en la historia de las investigaciones de seguridad nacional”.

