En un emotivo acto, niños, estudiantes y autoridades del Instituto Superior Andrés Guacurarí rindieron homenaje a la figura histórica que da nombre a la institución, destacando su legado de lucha y libertad
sábado 30 de noviembre de 2024 | 16:24hs.
En Itaembé Miní, el Instituto Superior Andrés Guacurarí celebró un doble aniversario que combinó historia y futuro: el natalicio del comandante Andrés Guacurarí y los dos años de la institución que lleva su nombre. En el marco de una ceremonia que reunió a niños, estudiantes, padres, docentes y autoridades, se resaltó el legado cultural y educativo del prócer y se trazaron líneas hacia una educación que busca liberar a través del conocimiento.
La jornada incluyó el cambio de abanderados y la entrega de diplomas a estudiantes destacados. Los protagonistas fueron los alumnos, quienes, con números artísticos, evocaron la riqueza cultural de Misiones y reafirmaron la importancia de transmitir la memoria histórica a las nuevas generaciones.

Rúben Verón, representante legal del instituto, destacó en un video institucional visualizado en el acto, la misión educativa de la institución: “Nosotros tomamos esa bandera que hoy ya no es territorial, sino liberadora a través de la educación”. Según Verón, la visión de la institución educativa se centra en el conocimiento como herramienta de emancipación, un ideal que remonta al propio Guacurarí, pero que ahora adopta formas modernas como la tecnología y la innovación educativa.

Innovación y proyección
Desde su apertura, el instituto crece de manera sostenida, ampliando su oferta educativa desde el nivel inicial hasta el nivel superior. En sus aulas se forman profesionales en áreas clave como lenguas, matemáticas, robótica y criminalística, además de carreras técnicas en recursos tecnológicos.
“La educación emocional fue un primer paso importante, pero lo complementamos con proyectos de biología, tecnología y programación, pensando siempre en el desarrollo de ciudadanos digitales”, explicó Verón, subrayando el compromiso de la institución con preparar a sus estudiantes para un mundo interconectado y competitivo.
El representante legal también señaló la apuesta estratégica de establecer la escuela en Itaembé Miní: “Nos pareció que esta zona necesitaba una oferta educativa que contribuyera al desarrollo socioeconómico local. Hicimos los estudios necesarios y confirmamos la demanda”. Esta decisión, según el representante legal, posiciona al instituto como un actor clave en el desarrollo de la comunidad.

Con una visión flexible y dinámica, el Instituto Superior Andrés Guacurarí busca adaptarse a las demandas del presente y del futuro. “Queremos formar personas capaces de insertarse en el mundo laboral global, desde Misiones al resto del planeta”, señaló Verón, destacando la importancia de incorporar herramientas como la programación y el inglés en los programas de estudio.

La ceremonia concluyó en un ambiente de camaradería y compromiso, reflejo del espíritu que guía a la institución: preservar la memoria de Andrés Guacurarí mientras se forja una nueva generación de misioneros capaces de enfrentar los desafíos del futuro.

