
El Vaticano confirmó que el padecimiento del pontífice requirió de altos flujos de oxígeno. Francisco pasó el día en un sillón con más dolor que el viernes
domingo 23 de febrero de 2025 | 6:05hs.
En Roma y en varias partes del mundo fieles católicos rezan por la salud del papa Francisco. Foto: AP
El papa Francisco se encontraba ayer en estado delicado tras sufrir una larga crisis respiratoria asmática que requirió altos flujos de oxígeno, informó el Vaticano.
El pontífice de 88 años de edad, que ha estado hospitalizado durante un semana con una compleja infección respiratoria, también recibió transfusiones de sangre luego de que unos estudios mostraron una condición relacionada con la anemia, señaló el Vaticano en una actualización tardía.
“El Santo Padre continúa alerta y ha pasado el día en un sillón aunque con más dolor que ayer. Por el momento el pronóstico es reservado”, según el comunicado.
Horas antes, los médicos habían dicho que Francisco estaba batallando contra una neumonía y una compleja infección respiratoria que, según los médicos, sigue siendo impredecible y lo mantendrá hospitalizado al menos una semana más.
El Vaticano prosiguió ayer con sus celebraciones del Jubileo sin el Papa.
En una breve actualización emitida ayer temprano, se informó que Francisco había pasado buena noche.
Sin embargo, los doctores han advertido que la principal amenaza que enfrenta el papa sería la aparición de sepsis, una infección grave de la sangre que puede producirse como complicación de la neumonía. Pero hasta el viernes, no había evidencia de sepsis, y Francisco respondía a los diversos medicamentos que está tomando, informó su equipo médico en su primera actualización detallada sobre su estado.
“No está fuera de peligro”, explicó su médico personal, Luigi Carbone. “Como todos los pacientes débiles, digo que siempre están en una balanza de oro: en otras palabras, se necesita muy poco para perder el equilibrio”.
Francisco, que padece una enfermedad pulmonar crónica, fue ingresado en el hospital Gemelli el 14 de febrero después del empeoramiento de la bronquitis.
Los médicos le detectaron primero una compleja infección respiratoria viral, bacteriana y fúngica, y luego la aparición de neumonía en ambos pulmones. Le prescribieron “reposo absoluto” y una combinación de cortisona y antibióticos, junto con oxígeno suplementario cuando lo necesite.
Carbone, quien organizó su atención en el Vaticano junto a su enfermero personal, Massimiliano Strappetti, reconoció que el papa había insistido en quedarse en la Santa Sede para trabajar, incluso después de enfermar, “debido a compromisos institucionales y privados”. Antes de su hospitalización, fue atendido por un cardiólogo y un especialista en enfermedades infecciosas, además de por su equipo médico personal.
Misas en todo el país por su recuperación
Desde que el Papa Francisco fue ingresado al Hospital Policlínico Agostino Gemelli para tratar una bronquitis, y durante los días posteriores en que su cuadro se tornó más complejo, las muestras de afecto, cercanía y oración se multiplicaron en todo el mundo. Argentina, su país natal, no es la excepción.
Comunidades a lo largo y a lo ancho del territorio argentino compartieron sus iniciativas de oración, la celebración de Misas y vigilias para pedir una pronta recuperación del Santo Padre, que por estos días recibe tratamiento ante un cuadro de neumonía bilateral y bronquitis asmática. Un ejemplo de ello es la Arquidiócesis de Buenos Aires, donde su pastor, monseñor Jorge García Cuerva, ha convocado a una Misa que se celebrará mañana a las 17 en Plaza Constitución.

