
Pablo Barissi (34) se refirió a los diversos diagnósticos que trata: traumatismo de cráneo, epilepsia, ACV, migraña y dificultades en el lenguaje. También habló de los riesgos del multitasking
miércoles 25 de marzo de 2026 | 6:07hs.
El especialista detalló que el parkinson es más frecuente en quienes trabajan con herbicidas y pesticidas, con mayor incidencia en personas de 45 a 70 años. Foto: Joaquín Nevrla
De niño soñaba con ser mozo porque veía en ese oficio la posibilidad de viajar por el mundo y hablar con mucha gente. “Es muy idílico, sí me gustaría vivir viajando, pero es difícil verme en otra profesión”, confiesa el neurólogo Pablo Barissi (34) en una entrevista con El Territorio.
Su presente evoca aquel sueño, pues todas las semanas está en ruta recorriendo varios puntos de la provincia. Se traslada de un punto a otro, llevando su consultorio, atendiendo las necesidades de la comunidad que van desde traumatismo de cráneo, epilepsia, ACV, migraña y dificultades en el lenguaje.
Nacido en Corrientes capital, Barissi creció en la localidad misionera de San Ignacio. En 2016, se recibió de médico en la Fundación Barceló y, posteriormente, decidió continuar su camino en Córdoba, donde se especializó en Neurología. Tiene 34 años y desde 2021 se dedica a viajar por los municipios de Misiones brindando atención a pacientes que carecen de especialistas neurológicos en sus centros de salud locales.
Además de la alta demanda y la escasez de neurólogos, el médico habló sobre la importancia de prevenir accidentes de tránsito, el estilo de vida -las horas de sueño y el bienestar emocional- para mantener el equilibrio en esta maratón llamada vida.
¿Cuál es la demanda en el interior de la provincia?
No dista tanto de lo que es la demanda en Posadas, pero sí, por ahí se ven muchos más casos de epilepsia. Por ahí hay muchos pacientes que no consultaron durante muchos años por esta falta de neurólogos y que están tratados con una medicación desde hace 30 o 40 años. Generalmente, así se hace el tratamiento para epilepsia. Tomar la medicación durante tantos años no tiene ningún sentido. De hecho, induce mucho más efectos colaterales a largo plazo que otra cosa.
Después hay varios casos de ACV, hay muchos casos de traumatismo de cráneo. Ahí, en la zona de Dos de Mayo, San Vicente, lo que más vi fueron traumatismos de cráneo de chicos de San Vicente, por el uso de la moto (accidente de tránsito). Hay mucha migraña, muchísima migraña, hay mucho deterioro cognitivo y mucho parkinson.
¿En qué lugares específicamente se dan estos diagnósticos y tratamientos?
El parkinson tiene gran relevancia en toda la zona de la ruta 14 y está vinculado al uso de pesticidas. Es gente que utilizó mucho pesticida y herbicida. Zona de tabacaleros, tealeros y demás. Se ha visto una relación muy directa entre el RoundUp, más que nada, con el parkinson.
¿Hay estudios científicos que avalan esta relación?
Sí, está estipulado como factor de riesgo. El parkinson, en realidad, sí se ve más en pacientes que están trabajando constantemente con herbicidas y que lo han hecho por mucho tiempo, pero también hay pacientes que han trabajado con herbicidas y no tienen parkinson. Se ve mucho en pacientes desde 45 a 70 años, esa es la incidencia más alta. Y generalmente se trata con dos corrientes: si son menores de 70 años se trata de evitar el mejor medicamento, porque el mejor medicamento tiene una gran mejoría, pero tiene una vida útil de 15 o 20 años. Entonces, después de tiempo de consumir el medicamento, el paciente vuelve a tener los síntomas. Entonces, siempre se trata de darle otro tipo de medicamentos que mejoren al paciente, pero tratando de patear un poquito más de tiempo hasta llegar al mejor medicamento. Y si el paciente es mayor de 70 años, generalmente se le da el mejor medicamento, porque sabés que la vida de un paciente en promedio es de 75, 80 años.
La demanda en el interior deja en evidencia otro problema u otro escenario, que es la falta de neurólogos…
Hay mucha demanda, porque justamente neurólogos de adultos acá en Misiones somos más o menos unos diez u once neurólogos pediátricos. Hay una en Eldorado y cuatro acá en Posadas, y la de Eldorado se va a Iguazú y a Wanda y un par de lugares más. Yo atiendo a pacientes pediátricos y adultos. Generalmente, los neurólogos de adultos no atienden niños; primero que nada, no es fácil, son mundos totalmente distintos. Lo hago porque hay demasiada demanda, fui un par de veces como neurólogo de adultos y vi que había demasiados chicos, entonces me capacité, hice cursos y me animé. En cada consultorio que voy, atiendo a la mañana 20 pacientes y a la tarde otros 20. Estoy atendiendo actualmente en clínicas privadas de Apóstoles, en Oberá, en Dos de Mayo y en San Vicente. Y próximamente abriré un consultorio privado en Posadas.
Planteás que la demanda pediátrica te llevó a capacitarte. ¿Cuáles son las principales consultas?
Generalmente, si es un problema de aprendizaje, puede ser dislexia, trastorno por déficit de atención con hiperactividad o el famoso TDAH, puede ser trastornos del espectro autista, trastorno específico del aprendizaje escolar, podés tener incluso crisis de ausencia, convulsiones, en las cuales no se cae al suelo el chico y tiembla como la típica convulsión. Lo otro es que por tres o cinco segundos, el niño pierde el foco y después vuelve a hacer lo que estaba haciendo, entonces, esos episodios en varias veces a la mañana o varias veces a la tarde genera que no pueda seguir el hilo de la conversación o de lo que se está enseñando. Entonces, siempre se sugiere pedir electroencefalograma como para descartar esta posibilidad, estudios de la cabeza y, bueno, análisis de sangre, de orina, todo lo que conlleva a diagnosticar algo orgánico primero. Y si no, también se hacen interconsultas con psicopedagogas, con psicólogos, con fonoaudiólogos, a fin de entender holísticamente cuál es el problema.
En este sentido, ¿influye en alguna medida la alimentación?
Sí, totalmente. Todo lo que es orgánico tiene que estar en regla. La alimentación tiene que ser completa, variada; en la medida de lo posible, evitar, por ejemplo, el consumo de bebidas energizantes. No es la idea que un chico tome eso, o sea, todo lo que esté por fuera de la dieta usual hay que charlarlo. Si vemos que son cosas que no hacen a la dieta, es preferible no consumirlas, siempre una salud cognitiva conlleva o es dada por una alimentación también completa. No es menor el tema de la alimentación.
Con respecto a los accidentes en moto y los traumatismos de cráneo, ¿qué tipo de deterioro causan en la salud?
El traumatismo de cráneo tiene algunos niveles, por ejemplo, el traumatismo de cráneo leve, el moderado, el severo, el leve, potencialmente grave, entonces, dependiendo de la escala de Glasgow (escala clínica que evalúa el nivel de consciencia de un paciente), valoramos al paciente por primera vez, y vemos ahí si el paciente está reactivo, si habla, si abre los ojos, si tiene los cuatro miembros, los mueve y demás, y en base a eso nosotros establecemos la gravedad. De ahí vemos, por ejemplo, las secuelas, se pide tomografía, resonancia. Y vemos si hay sangrado, si hay fractura o hundimiento del cráneo.
Lo que genera en el paciente el traumatismo de cráneo va desde una amnesia del episodio, que es lo más común, una convulsión que puede llegar a tener o ya permanecer con epilepsia después de ese traumatismo de cráneo, puede tener episodios de desorientación, excitación psicomotriz, es decir, conductualmente estar muy activo, muy acelerado, agresivo, irritado.
¿Puede tener problemas en el habla?
Puede tener problemas en el habla, dependiendo la alteración que le genere. Hay traumatismos de cráneo muy severos, que generan una secuela muy severa que se llama daño axonal difuso, que es cuando las fibras de las neuronas básicamente se rompen. Ahí hay una disrupción entre la orden del cerebro y el cuerpo. Entonces, el paciente va a quedar o en coma o va a quedar en estado vegetativo persistente. Y si logra recuperarse, va a tener graves deficiencias, problemas de lenguaje, de la marcha, del movimiento del brazo, de los ojos, para deglutir, va estar con traqueostomía, etcétera.
Un tema muy recurrente en la actualidad son las migrañas. ¿Hay personas más predispuestas a desarrollar esta enfermedad?
Sí, la migraña en realidad es una enfermedad multifactorial, si se quiere, factor genético, factor ambiental. El factor genético es tu mamá, tu papá, tus hermanos, tus tíos, tus abuelas, alguien tuvo migraña, quizás no diagnosticada, porque es una enfermedad. De hecho, antes eran dolores de cabeza, viene el paciente y me dice ‘pensé que era normal todos los días con dolor de cabeza’. No es normal para nada. Un dolor de cabeza normal, entre comillas, es una vez por mes o cada mes y medio. O sea, todos los días dolor de cabeza no es normal. El dolor de cabeza normal es un dolor de cabeza por cansancio, un dolor de cabeza leve a moderado, que es tolerable, que vos podés hacer tus actividades normalmente, por ahí un poco fatigado, irritable, porque te duele la cabeza, pero te tomás un analgésico y se pasa, o podés hacer tus actividades, incluso ir al gimnasio y se te pasa el dolor de cabeza. Ahora, una migraña generalmente muchas veces es en una sola parte de la cabeza o frente o la mitad derecha o la mitad izquierda o la parte cervical. Y, aparte, es muy intenso, de moderado a intenso, te molesta la luz, los sonidos, no te podés concentrar, dormir bien, tenés náuseas, tenés vómitos, tenés mareos, tenés vértigo, y encima te tomás algo y no se te pasa. Siempre digo: eviten la automedicación.
Hay analgésicos como el diclofenac o el ketorolac, si los tomás más de tres días seguidos, uno cada doce horas, se te puede hacer un daño en los riñones. Hay que ir al médico, porque si es una migraña que ya viene desde hace años, eso se trata, y con un tratamiento de seis meses.
¿Quiere decir que los tratamientos pueden tener un inicio y un final? ¿Hay cura para la migraña?
No me gusta hablar de cura de la migraña, sino de remisión, por lo menos prolongada. Nosotros tenemos una remisión muy larga de la enfermedad, podemos hacer un tratamiento de seis meses para que el paciente no tenga nunca más migraña, o ese mismo tratamiento le dure un año, o ese mismo tratamiento le dure 20 años. Depende mucho de cómo lo acompañe con las medidas higiénicodietéticas: si hace ejercicio, si evita el sobreabuso de pantallas, si tiene estrés por mucho trabajo, en su familia, en su casa. El paciente también puede tirar ese estrés para otro lado haciendo otras actividades que le generen ocio o esparcimiento, dormir bien, comer bien, evitar ayunos prolongados, evitar sustancias que le generan dolores de cabeza, como el alcohol, cafeína, y que tome mucha agua. Con esas simples medidas, uno ayuda a la medicación y, de hecho, puede prolongar la remisión de la enfermedad muchos años.
Con respecto a los casos de ACV, ¿hay cada vez más episodios o casos en adultos jóvenes, o en jóvenes?
Más o menos. O sea, no cambia mucho en realidad la incidencia. Si bien se conocen más casos y demás, sí se han visto mayores factores de riesgo cardiovasculares y cerebrovasculares, que son los mismos en adultos jóvenes. Influyen sí la comida rápida, la falta de ejercicio, el estrés, y esto de la hiper productividad o el multitasking, todas estas cosas, el mal sueño, la tecnología que nos abruma y estamos todo el tiempo con el teléfono, con la computadora, con la tele, y eso hace que no podamos dormir bien o que nos estemos comparando con otras personas, que ‘ay, ¿por qué este viaja alrededor del mundo y yo estoy acá en un empleo que no me gusta?’. Entonces, son cosas que hacen a la salud mental. Una persona no tiene buena salud mental o buena salud física, tiende a tener mayores factores de riesgo cardiovasculares y cerebrovasculares. Entonces, puede haber una incidencia un poquito mayor. Pero fuera de eso, la cifra no ha movido mucho la aguja.
El multitasking, ¿influye en la salud cerebrovascular?
El bienestar va de la mano con todo. Es que ya lo decía la OMS, en los 90: había sacado una definición que decía que la salud no es solamente la falta de enfermedad, sino el bienestar biopsicosocial y, si se puede, le podemos agregar psicosocial emocional, porque tenemos hoy día todas estas cosas en las cuales las comparaciones o el piso que yo quiero sobrepasar, emocionalmente o nos dejan muy bien o nos destruyen. Y eso impacta un montón en la salud cardiovascular y cerebrovascular.
Perfil
Pablo Barissi
Neurólogo
Nacido en Corrientes capital y criado en San Ignacio (Misiones), conoce de cerca la realidad sanitaria del interior y la falta de especialistas en terrenos rurales.
Médico general recibido en la Fundación Barceló (Corrientes), en 2016.
Especialista en Neurología, formado en la provincia de Córdoba, con enfoque en enfermedades neurológicas agudas y crónicas.
Desde 2021 recorre los municipios de toda la provincia. Nacido en Corrientes capital y criado en San Ignacio (Misiones), conoce de cerca la realidad sanitaria del interior y la falta de especialistas en terrenos rurales.
En 2022 recibió el premio ‘Misionero del Año’ otorgado por El Territorio.

