Cristian Steffen pertenece a una familia productora que trabaja día a día por mejorar la cosecha. De forma autodidacta, creó el implemento para sistematizar el proceso
miércoles 06 de agosto de 2025 | 6:08hs.
Cristian Steffen, un joven de San Pedro, fabricó una podadora de yerba mate que permite sistematizar el proceso. “En las chacras hay potencial. Falta apoyo para que los jóvenes sientan acompañamiento para mejorar las condiciones”, dijo.
De la mano del ingenio y la innovación, un joven autodidacta de San Pedro logró la solución a una problemática que zafra tras zafra preocupa a los productores de yerba mate: conseguir mano de obra para limpieza y cosecha.
La incorporación de implementos que faciliten y abaraten costos en los proyectos productivos del agro viene en crecimiento; y cuando acceder a herramientas resulta difícil, la capacidad y creatividad salen a relucir detrás de mentes jóvenes que deciden apostar al sector agropecuario con el propósito de progresar, innovar y fomentar el arraigo en las chacras.

Es el caso de Cristian Steffen de 19 años, que se puso la propuesta al hombro y sin conocimientos previos, asumió el compromiso de fabricar una podadora de yerba hidráulica.
“Debido a la crisis tenemos que ser competentes, eficientes y optimizar nuestros recursos, porque de ninguna manera hoy se llega con los números; el precio de la yerba es irrisorio, muy triste. Estamos buscando de implementar tecnología, para llegar con los costos”, manifestó sobre el contexto actual el productor Ariel Steffen, padre del creador de la maquinaria agrícola.
La mecanización de la actividad yerbatera trae numerosos beneficios para el productor. “Nosotros somos productores, son muchos años de sacrificio y hoy nos vemos obligados a mecanizar y eso repercutirá en la pérdida de mano de obra; es lamentable pero es la realidad en que estamos sometidos hoy”, señaló el productor.
Primer paso para mecanizar
Para la mecanización, tuvieron que analizar factores que tienen que ver con la edad de los yerbales y las condiciones irregulares del terreno, además de todos los desafíos para construir y poner en funcionamiento la nueva herramienta. Fruto del esfuerzo de muchos años, adquirieron una maquina con funciones hidráulicas que se utiliza para despuntar maíz de tracción 4×4, pensada para que pueda implementarse en los yerbales de la zona.
Cristian trabaja hace casi un año en el implemento, entre errores y aciertos para que cumpla con sus funciones. “Es una máquina que se usa para sacarle la flor al maíz, nosotros la modificamos para implementar una podadora que sirve para rebajar la yerba mate y así poder utilizar la cosechadora, que también la estamos inventando nosotros”, expresó el joven.

Para llevar adelante la iniciativa recurrió a tutoriales, contó con acompañamiento de la empresa Lory de Oberá, metalúrgica Trak Maq de San Pedro y Edi Parh, que cuentan con experiencia en el rubro y supieron dar ideas para que el joven, en su propio taller y con herramientas básicas, pueda fabricar el implemento.
“Con mi familia tuvimos el acompañamiento de estas personas para encaminar la idea que es netamente nuestra, de un hijo de colono que inventó esta máquina para podar un yerbal”, contó con orgullo Cristian.
Sobre el proceso de construcción y lo más dificultoso, afirmó que “fueron muchos meses, videos, investigación y mano al torno, la soldadora y el corta hierro para armar la estructura y que se adapte a la máquina. Fue tiempo y gastos hasta lograr que cumpla con su uso”.
Agregó: “La parte hidráulica y las velocidades, hacer el ajuste para que la máquina se mueva a la velocidad del corte fue lo más complejo, quizás teniendo las herramientas y los conocimientos sea algo sencillo, lo que no fue nuestro caso que metimos martillo, corta hierro y pulmón para hacerlo”.
El implemento, tiene la capacidad de cortar gajos de gran tamaño con varios niveles de atura. En ese sentido, Cristian explicó que su funcionamiento es hidráulico y detalló alguna de las piezas principales que la componen. “Le colocamos circulares en frente, primero probamos con cuatro, ahora con tres para que pueda podar la planta acompañando el desnivel del suelo lo que permitirá cosechar sin problemas después con la cosechadora mecánica”, destacó el joven.
En terreno, la máquina poda por líneos de plantación, avanza a una velocidad de unos 2,5 kilómetros por hora, corta de manera prolija gajos finos y gruesos. De acuerdo a las primeras pruebas, tiene un rendimiento de poda de una hectárea por hora. La altura de la poda se puede regular desde los 50 centímetros del suelo a los 2,10 metros del alto. En este caso realizan la poda a 80 centímetros.
En cuanto al tipo de terrenos – teniendo en cuenta que la mayoría de estas maquinarias exigen terrenos llanos o parejos, libre de troncos y demás- es de tracción 4×4. “Una de las ventajas es que está hecha para avanzar en todos los lugares del yerbal, salvo que sean muy quebrados”, dijo el inventor.
La cosechadora
Una vez que los yerbales estén rebajados, llega el momento de poner en práctica la cosechadora, que está en proceso de fábrica por el mismo joven. La función de ese implemento será cortar los brotes nuevos y colocarlos en un depósito incorporado para luego ser cargados directamente en un camión, similar a la cosecha del té. El sistema mecanizado permitirá cosechar dos veces al año sin desperdicios y facilitará incluso la limpieza en los yerbales.
“Una innovación con muchos beneficios”, dijo el productor respecto de las ventajas relacionadas al mantenimiento de la producción.
Para la familia, conocedora del sector, tanto por su experiencia propia de cultivo como por ser parte de quienes han estado en todas las luchas en busca de precios justos, este proyecto puede significar el comienzo de un cambio positivo y al que apunta la actividad si se mira todas las aristas actuales en torno al cultivo. “Esto es lo que se viene, hay que acompañar la tecnología porque si no te quedás, retrocedés en el tiempo. La cosecha manual no se terminará porque a muchos se les hace difícil acceder a una máquina, pero hay que buscarle la vuelta”, reflexionó Ariel.
En lo que respecta la adquisición de la máquina, puede ser quizás uno de los factores cruciales al momento de optar por la mecanización, ya que se tratan de herramientas muy costosas. En este caso la familia la adquirió en un remate en Buenos Aires, con lo que se ahorraron un 50% del valor real.
La motivación del joven Cristian junto a su familia, su compromiso, concentración, perspicacia para no dejar pasar ningún detalle es digno de destacar en momentos donde muchos a su edad buscan futuro lejos de las chacras. Este interés pone también en evidencia la necesidad de políticas agrarias -indicó- que empujen al sector y permitan acceder a la innovación.
“Pienso que hay mucho por hacer en las chacras, hay potencial, falta apoyo para que los jóvenes sientan acompañamiento al momento de mejorar las condiciones de trabajo. Yo me quedé para ayudar a mis padres, porque sé el esfuerzo que hay detrás de cada planta de yerba. Incentivo a los jóvenes a seguir el mismo camino. Me siento contento y satisfecho al ver que la podadora esté funcionando”, concluyó Cristian.

