
Fue después de que 17 recibieran el sacramento de la Confirmación. Renunciaron al odio, al egoísmo, a la oscuridad y pidieron por quienes aún viven en la exclusión
miércoles 23 de abril de 2025 | 6:05hs.
“Estábamos muertos y estamos volviendo a la vida”, dijeron. Foto: Marcos Isaac
El pasado domingo de Pascuas, catorce jóvenes del Hogar de Cristo recibieron el sacramento de la Confirmación en una celebración litúrgica presidida por el vicario general de la Diócesis de Posadas, Sebastián Escalante. En su homilía, el sacerdote expresó que “Jesús nos puede iluminar y ser antorchas vivas para llevar a Jesús a los hermanos que más necesitan”.
La misa se celebró en la parroquia San Benito, que se encuentra cerca de donde funciona una de las casas del Hogar de Cristo San Miguel Arcángel. También participaron miembros de la casa Virgen Desatanudos, ubicada en San Ignacio.
Luego de recibir el sacramento, los jóvenes leyeron una proclama pública de Pascuas, en la que expresaron que la resurrección es “esperanza de vida”. Afirmaron: “Nosotros estábamos muertos y estamos volviendo a la vida. Proclamamos que somos vida, somos Pascua, somos Resurrección porque Jesús es vida y vino a darnos vida, vida en abundancia”.
Los jóvenes relataron que el Hogar les permitió salir “de la oscuridad, de la muerte” y comenzar a vivir con dignidad. Manifestaron su decisión de renunciar “al mal, al odio y al egoísmo”, así como también “al maligno, al mundo, a la calle y a la droga”. La proclama incluyó un compromiso a “amar a nuestros hermanos” y “estar al servicio de los más necesitados”.
La proclama culminó con una súplica por todos los que aún sufren: personas en situación de calle, consumidores de drogas, desempleados, adultos mayores abandonados y quienes no acceden a medicamentos ni a una vida digna.
Durante la celebración, el sacerdote Daniel Pesce, referente del Hogar de Cristo, destacó que “el adicto es aquel que no tiene voz, pero ellos tienen mucho por decir”. Agregó: “Hoy los ven en la iglesia, los ven sirviendo en el altar. Están empezando a hablar, a valorarse, a confiar en sus palabras”.
Pesce explicó que la Pascua representa para ellos “la victoria de la vida sobre la muerte”. Señaló que esta proclamación no sólo se refiere a sus vidas personales, sino también a una mirada social, solidaria, hacia otros sectores que sufren. “Es muy fuerte cuando esos pibes son del barrio y hoy los ven sanos, como agentes activos, con algo que testimoniar”, afirmó.
Fueron en total 27 jóvenes que se encuentran actualmente en proceso de recuperación del consumo problemático los que proclamaron su fe en la resurrección y expresaron que estaban muertos y están volviendo a la vida.
En la voz de sus protagonistas
Braian, encargado de leer la proclama en nombre de todos los integrantes del hogar, llegó desde la ciudad bonaerense de Ezeiza haciendo dedo y atrapado por el consumo. Contó que su historia comenzó a los 13 años. “Estuve dos meses en el hogar, después me fui. Ahora volví porque necesitaba del hogar, que me abrazó, me contuvo. Hoy me siento libre, no tengo ganas de consumir, pero cuesta todos los días. Estoy con mis compañeros que me comprenden”.
Al referirse sobre su participación en la redacción y lectura de la proclama, sostuvo: “Sentí algo distinto. Antes tenía vergüenza, pero lo hice con amor. Salió del corazón”. Braian es barbero, tiene planes de poder trabajar de su profesión y con ella mantener a su pareja e hija que lo esperan.
Por su parte, Walter proveniente de Puerto Iguazú, también compartió su experiencia. “Vengo de dormir en la plaza, de mucha oscuridad. Hoy tengo deseo de dejar esa vida y crecer de una manera más sana. Lo primero que sentí al entrar al hogar fue un abrazo. Un abrazo que casi enamora, por la familia que se forma acá”, expresó.
Tiempo atrás, acompañado por su madre en la decisión de cambiar, buscó en internet lugares cercanos y dio con el hogar y afirmó: “Siempre hay una salida, siempre hay un camino. Acá hay amor, paciencia y alguien que te espera con los brazos abiertos”.
Para agendar
El Hogar de Cristo en Posadas acompaña actualmente a 27 jóvenes en recuperación. Aquellos que deseen pedir ayuda pueden comunicarse al 376-4105034 las 24 horas, o acercarse al centro barrial de lunes a viernes de 9 a 13 en calle 135 y avenida Andresito.

