
El tema comenzó a analizarse entre diferentes entidades empresarias y de inquilinos. Algunos convenios ya se pactan tomando en cuenta el IPC de Caba
domingo 15 de febrero de 2026 | 6:02hs.
Hay desconfianza en sectores por los datos de inflación del Indec.
La decisión de postergar la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con base en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018 y continuar utilizando la estructura de 2004/2005 reabrió una pregunta sensible en el sistema financiero y en el mercado inmobiliario que es: de aplicarse, ¿podría derivar en reclamos para readecuar créditos hipotecarios o bonos ajustados por CER, o contratos de alquiler atados al IPC?
El Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que se calcula a partir del IPC del Indec, es la variable que ajusta tanto un segmento de títulos públicos como préstamos hipotecarios UVA. Si el índice oficial quedara atrasado respecto de la inflación bajo la actualización metodológica, el interrogante es si los acreedores podrían exigir cambios en las condiciones pactadas.
Hasta el momento, la respuesta negativa es dominante entre especialistas, bancos e inmobiliarias.
Alquileres en la mira
Desde el sector inmobiliario, Nancy Vieitez, presidenta de la Cámara Argentina Inmobiliaria (CAI), explicó que el punto clave está en lo que dice el contrato. “Si el contrato establece expresamente que el ajuste se realiza por IPC (índice oficial publicado por el Indec), entonces mientras exista un índice oficial publicado, ese es el que rige”, explicó a este medio.
“Si hay cambio metodológico, se usa el nuevo IPC. Si hubiera demora en la publicación, se ajusta cuando se publique. Solo si el índice desaparece totalmente y no se publica nada podría abrirse una discusión de integración contractual”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el hecho de que el indicador pueda quedar desfasado económicamente no habilita por sí solo modificaciones unilaterales. “No alcanza con que no refleje la inflación real para modificar el contrato. En Argentina, salvo casos extremos, rige el principio de que lo pactado obliga, la autonomía de la voluntad y la previsibilidad contractual”, sostuvo.
En la misma línea, Mariano Malbrán, presidente de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios, descartó la posibilidad de cambios sobre contratos vigentes. “No pueden. Si en el contrato está que vas a ajustar por IPC, que establece el Indec, lo tenés que hacer. Que la fórmula esté discutida es un tema que excede al contrato”, afirmó.
Según explicó, el margen de maniobra podría aparecer recién en nuevas negociaciones. “Los inmobiliarios no van a poder modificar los contratos que ya están firmados porque los inquilinos no van a aceptar. Distinto puede ser en las renovaciones: ahí quizás se empiecen a usar otros índices, como el ILC (Índice para Contratos de Locación), que puede estar más cercano a la realidad”, indicó el especialista.
Desde el lado de los inquilinos, el foco está puesto en el impacto concreto de los aumentos. Gervasio Muñoz, titular de Inquilinos Agrupados, señaló que algunos contratos ya están migrando hacia actualizaciones por IPC Caba, mientras que los valores de alquiler siguen creciendo por encima de la inflación general.
Según datos del sector, en enero la inflación fue del 2,9%, pero el aumento del alquiler de vivienda llegó al 2,6% en el Gran Buenos Aires, 4,5% en la región pampeana, 7,2% en el noreste, 7,4% en el noroeste, 3% en Cuyo y 7,8% en la Patagonia.

