El abordaje de la afasia requiere un tratamiento individualizado, centrado en las capacidades lingüísticas afectadas por la lesión cerebral. Según la fonoaudióloga Tania Kottwitz.
domingo 04 de mayo de 2025 | 6:04hs.
El abordaje de la afasia requiere un tratamiento individualizado, centrado en las capacidades lingüísticas afectadas por la lesión cerebral. Según la fonoaudióloga Tania Kottwitz, el trabajo clínico contempla no sólo la expresión oral, sino también la comprensión auditiva, la lectura, la escritura y las formas alternativas de comunicación, siempre con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la persona.
“El rol del fonoaudiólogo es evaluar, diagnosticar y llevar a cabo un tratamiento adaptado al paciente para recuperar las funciones del lenguaje afectadas por la afasia. Trabajo no sólo en la expresión verbal, sino también en la comprensión auditiva verbal, escrita y comunicación funcional”, señaló la profesional.
En relación al tipo de intervenciones que se aplican, sostuvo que el enfoque terapéutico se define según las características de cada caso. Cuando el lenguaje está gravemente comprometido, pueden implementarse métodos aumentativos o alternativos de comunicación, como pictogramas o dispositivos tecnológicos que permiten expresar ideas sin necesidad de habla oral.
“Todo depende del perfil lingüístico y las necesidades del paciente. En algunos casos, cuando la dificultad en el lenguaje se encuentra muy comprometida, se puede recurrir a métodos alternativos o aumentativos de comunicación”, indicó Kottwitz.
Por otro lado, afirmó que las sesiones tienen una duración estándar, pero la frecuencia puede adaptarse a las posibilidades del paciente, a los recursos del sistema de salud y a la planificación terapéutica del profesional a cargo. “Una sesión suele durar entre 40 o 45 minutos. Idealmente, recomiendo una o dos veces por semana, aunque eso puede variar según cada profesional, la disponibilidad del paciente y los recursos del sistema de salud”.
Respecto de los tiempos de evolución, aclaró que no existe una única trayectoria. Si bien los primeros seis meses tras la lesión cerebral son fundamentales, con estimulación sostenida y adecuada pueden observarse avances incluso años después del diagnóstico inicial. “Algunos paciente
Consultada por los factores que inciden en la recuperación, Kottwitz mencionó que influye la gravedad de la afasia, la edad del paciente, la causa -si fue un ACV, un traumatismo de cráneo o un tumor-, la localización de la lesión cerebral, la motivación del paciente y el apoyo familiar. “La causa más común en mis pacientes es el accidente cerebrovascular, particularmente isquémico en el hemisferio izquierdo, pero también tuve pacientes con afasias por ACV hemorrágico”.
Al referirse al enfoque terapéutico según el tipo de afasia, Kottwitz fue clara: no existe un único método de intervención, y la evaluación inicial es la base para definir los recursos y las actividades adecuadas para cada caso clínico.
“No se puede aplicar el mismo enfoque para una afasia de Broca, que implica dificultades expresivas, que para una de Wernicke, donde la comprensión está más comprometida, la evaluación inicial es clave para el plan de tratamiento”.
En las sesiones, utiliza materiales visuales concretos como fichas, tarjetas con imágenes reales y láminas con secuencias, siempre elegidos según los objetivos terapéuticos de cada paciente.
En esa línea, la profesional subrayó la necesidad de incluir a la familia en todo el proceso de rehabilitación. La colaboración del entorno es esencial para reforzar lo trabajado en sesión y sostener emocionalmente al paciente durante las dificultades comunicativas.
En ese mismo sentido, aconsejó a quienes conviven con personas que tienen afasia a mantener el respeto por los tiempos del otro, la empatía y el uso de apoyos visuales como dibujos si fuera necesario.
En cuanto a las diferencias en el abordaje según la causa, señaló que en la afasia causada por un ACV el objetivo es la recuperación de funciones, mientras que en los cuadros neurodegenerativos se trabaja en la conservación de habilidades y la adaptación progresiva.
Por último, transmitió un mensaje a quienes reciben el diagnóstico por primera vez, remarcando que la inteligencia no se ve afectada y que, con tiempo, tratamiento y contención, es posible reconstruir caminos de comunicación.
“Les diría que no están solos, que hay tratamientos y que el lenguaje puede mejorar con tiempo, trabajo y apoyo. La afasia no afecta la inteligencia, y con empatía, constancia y acompañamiento profesional, es posible volver a comunicarse de manera significativa”, concluyó.
Accidente cerebrovascular, entre las principales causas de la afasia

