
Investigaciones muestran cómo la exposición a pantallas y luces LED impacta en la salud y cómo ciertos hábitos y herramientas pueden mitigarlo.
miércoles 08 de octubre de 2025 | 22:00hs.
La exposición continua a la luz azul de pantallas, lámparas LED y dispositivos electrónicos está teniendo efectos negativos en la salud más allá de lo que se percibe. Estudios internacionales señalan que interfiere en la producción de melatonina, altera los ritmos circadianos y puede afectar la calidad del sueño, el sistema inmune y acelerar el envejecimiento celular.
Para contrarrestar estos efectos, los especialistas recomiendan:
-Uso de anteojos blueblockers, que bloquean la luz azul en horarios nocturnos.
Exposición controlada a luz roja e infrarroja, que favorece la regeneración celular y el descanso.
-Ajustar las rutinas de exposición solar, sobre todo por la mañana, para sincronizar el reloj biológico.
«No se trata de demonizar la tecnología, sino de aprender a usarla a favor de nuestra biología. Pequeños cambios de hábito generan un gran impacto en nuestra calidad de vida», explicó el Dr. Marcos Apud, psicólogo, biohacker y wellness coach.
Más epigenética que genética
La ciencia actual indica que la genética explica solo una parte de nuestra salud. «Más del 90% del bienestar depende de factores epigenéticos: alimentación, ejercicio, manejo del estrés, pensamientos, vínculos y ambiente. Es decir, está en nuestras manos mejorar la salud metabólica y prevenir enfermedades crónicas», señaló el Dr. Fernando Santana, cirujano y especialista en medicina antienvejecimiento y longevidad saludable.
Debate sobre el futuro de la longevidad
Estas tendencias forman parte del debate global sobre prevención y longevidad. En Argentina, fueron ejecutores del Forever Young Longevity Summit, realizado en Junín, provincia de Buenos Aires, donde expertos internacionales en medicina preventiva, neurociencia y nutrición compartieron avances científicos y prácticas para promover la salud y el envejecimiento saludable durante tres días.

