
Este año se atendieron 9.870 chicos de las escuelas primarias más vulnerables. Asimismo, se detectan niños con sobrepeso, obesidad y problemas oftalmológicos
miércoles 18 de diciembre de 2024 | 6:05hs.
Ayer se hizo la presentación de los datos del programa de este año con autoridades de Salud y Educación.
El Programa de Salud Escolar (Prosane) atendió este año a 9.870 chicos de 294 escuelas primarias de la provincia. El programa coordinado entre los ministerios de Educación y de Salud Escolar busca detectar problemas de salud en la población pediátrica, sobre todo de áreas vulnerables, para garantizar la correcta derivación en los casos que sean necesarios.
Las patologías odontológicas, sobre todo las caries, siguen siendo la principal afección detectada entre los chicos. “Seguimos insistiendo en que la patología odontológica es la más abundante y la más grave y este año se notó aún más, es un dato que realmente nos tiene que doler a todos. En segundo y tercer lugar está lo de la nutrición, sobrepeso y obesidad, que hubo una leve disminución, aumentó muy poquito lo que es bajo riesgo y bajo peso. Otra patología importante es la oftalmológica”, sostuvo Guillermo Rolón, coordinador del programa.
Los datos presentados en el cierre del programa mostraron que dada su vulnerabilidad más del 85% de niños que fueron atendidos no tenían obra social ni prepaga.
En lo que respecta a peso, talla, índice de masa corporal en 2023 y 2024 entre un 77% y 80% está “dentro de la normalidad”. Un 15% de los chicos evaluados tuvo sobrepeso y obesidad el año pasado, en tanto este año ese porcentaje ronda el 18%.
“Así como bajó el sobrepeso, lamentablemente aumenta muy poquito, pero es un dato a tener muy en cuenta, lo que es el riesgo de bajo peso y el bajo peso. El año pasado fue nada más que entre un 2% y un 3% entre los dos y en el 2024 llega a un 4%. Sube un punto lo que es riesgo de bajo peso y baja 3 puntos lo que es sobrepeso y obesidad”, comentó Rolón en su presentación.
En lo que es el control visual, que lo lleva adelante un equipo técnico de promotores de salud que se capacitaron para llevar adelante la tarea, comentó que el año pasado un 13% de los niños fue detectado con algún problema oftalmológico y ahora “nada más que un 7%, lo bueno es detectar, uno dice poco, pero ese chico no era evaluado por nadie, ni el docente, ni el tutor, ni el equipo de salud local sabía que ese chico tenía una disminución en su visión”.
Por su parte, en lo referido a la audición entre un 0,3% y 1% tiene dificultades en ese sentido.
“En el 2023, la patología relevante fue la respiratoria (115 chicos), la cardiovascular, en piel, la patología osteo tiene que ver con la mala postura, patologías de columna, de pie. Este año aumentó mucho la patología fonoaudiológica, es decir, alteraciones del lenguaje (282 niños), la patología, neurológica o psicológica o conductual aparecieron más que otros años”, informó.
En esa misma línea, agregó: “Para eso es importantísimo la detección, que es lo que hace el programa, y conseguirle el turno con un equipo de fonoaudiología que son pocos en la provincia”.
En esa misma línea, agregó que después de la pandemia se incorporó un ítem del índice compatible con violencia, “y hace dos años venimos detectando mayor cantidad en lo que es la autoagresión, alteración de su conducta, que lo más importante es conseguir un equipo de salud mental que vaya tratando al niño y a la familia”.
“Fue un año difícil social y económico pudimos llegar a tener un 80% de cobertura de la escuela vulnerables, que a eso es lo que apunta el Prosane. Hacemos una programación y así trabajan articulados salud y educación, van viendo juntamente con los datos que nos dan los mismos docentes y las áreas programáticas de salud, de ahí sacamos las escuelas más vulnerables. A su vez hacemos la coordinación de programar con tiempo cada zona sanitaria, que son seis, a qué escuela ya en marzo va a tener que visitar hasta noviembre”, explicó.
Son objetivos del programa impulsar y desarrollar acciones de promoción de la salud con la comunidad educativa para propiciar el aprendizaje y desarrollo integral, el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar colectivo de niños, niñas y adolescentes.
En cifras
85%
El 85% de los chicos que fueron atendidos no tiene obra social ni cobertura, puesto que el programa apunta a detectar problemas en escuelas vulnerables.

