
El presidente anticipó que prohibirá que el Tesoro financie gasto con emisión monetaria y penalizará los presupuestos que presenten déficit fiscal
sábado 09 de agosto de 2025 | 6:05hs.
Milei dijo que va a “amurallar” el equilibrio fiscal.
El presidente Javier Milei anunció ayer en cadena nacional dos medidas para “blindar” el superávit fiscal. Firmará una resolución que prohíba al Tesoro financiar el gasto primario con emisión monetaria y enviará un proyecto de ley para penalizar los presupuesto nacionales que incurran en déficit fiscal.
El mandatario abrió su discurso recordando el mandato que recibió: terminar con la inflación y sentar las bases para un crecimiento sostenido. Según Milei, tras un año y medio de políticas orientadas al orden fiscal, monetario y cambiario, “la inflación se ha desplomado”, pasando de una tasa interanual del 300% al 25%, y anticipó que para mediados del próximo año podría desaparecer. Aseguró que, en este período, 12 millones de personas salieron de la pobreza, entre ellas 2,5 millones de jóvenes, y que la indigencia disminuyó del 20,2% al 7,3%.
“Cerca de 6 millones de personas a las que no les alcanzaba para comer, hoy comen”, dijo. Y añadió que los salarios privados muestran mejoras continuas frente a la inflación desde abril del año pasado.
El Presidente explicitó que el camino iniciado exigió sacrificios y admitió que no se resolvieron todos los problemas heredados. “No se puede arreglar en dos años lo que se destruyó en casi un siglo”, señaló, y reforzó su argumento de que toda mejora requiere esfuerzo y tiempo.
“Antes de generarle falsas ilusiones a los argentinos, nosotros optamos por ser francos en decirles cuan duro sería el camino y ser firmes a la hora de recorrerlo, entendiendo que nada valioso en la vida ocurre de la noche a la mañana”, dijo.
En ese sentido, señaló que sería sencillo acompañar cualquier iniciativa de gasto del Congreso y desentenderse de las consecuencias, como hicieron sus antecesores, pero afirmó que “su tarea es garantizar el bienestar de los 47 millones de argentinos”, aún al costo de ser señalado como “cruel”.
Además, advirtió sobre las consecuencias de retroceder respecto al equilibrio alcanzado. Argumentó que, dado el “peor historial de defaults de los últimos 100 años”, la Argentina carece de acceso al financiamiento internacional, por lo que “cualquier gasto adicional debería recurrir a la emisión monetaria o el alza de impuestos”, ambos caminos que, sostuvo, conducirían a la hiperinflación, la pobreza y el estallido social.
“No hay ninguna posibilidad de que yo permita que esto suceda. No vamos a volver atrás. No vamos a volver al pasado. No vamos a volver al sendero de la decadencia. Y al Congreso le digo: si ustedes quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante”, sentenció.
En este contexto, Javier Milei anunció las dos nuevas decisiones que tomará para blindar el equilibrio fiscal y la política monetaria. Primero, firmará una instrucción al Ministerio de Economía para prohibir que el Tesoro financie el gasto primario con emisión monetaria y, de manera formal, quedará vedado solicitar dinero prestado al Banco Central. Segundo, enviará al Congreso un proyecto de ley para penalizar la aprobación de presupuestos nacionales con déficit fiscal. La regla fiscal exigirá equilibrio o superávit y toda modificación deberá estar respaldada por recortes equivalentes. La iniciativa incluirá sanciones para los legisladores y funcionarios que no cumplan con las nuevas normas.
“Cada peso nuevo que quieran gastar tiene que tener un nombre y un apellido, tienen que decir de dónde sale y a quién se le quita”, precisó.
Milei dedicó una parte significativa de su exposición a confrontar con el Congreso, al que acusó de impulsar leyes que aumentan el gasto público sin un respaldo financiero claro. Citó la reinstalación de la moratoria previsional, el aumento del salario docente y las pensiones por discapacidad, señalando que estos proyectos significarían un gasto adicional del 2,5% del PBI. Aseguró que esto implicaría un fuerte endeudamiento o mayor emisión monetaria, lo que desembocaría en inflación y empobrecimiento.
El jefe de Estado consideró que detrás de las iniciativas parlamentarias hay una motivación de “poder” y no una real preocupación por el bienestar de jubilados, docentes o personas con discapacidad. Sostuvo que su deber como jefe del Estado es velar por el bienestar a largo plazo de la sociedad, aunque eso implique costos en popularidad.
“Esto se trata de una clase política que hace dos años perdió el poder y van a hacer cualquier cosa con tal de recuperarlo, sin importar si ello implica destruir la estabilidad que tanto nos ha costado conseguir”, explicó.
Milei argumentó que la emisión de dinero sin respaldo destruye el valor de la moneda y empobrece, en especial, a los sectores más vulnerables.
Elegir entre “responsabilidad o realismo mágico”
Ayer en su discurso Milei advirtió que, si el Congreso sigue impulsando gastos sin financiamiento, las opciones serían subir impuestos (lo que, a su juicio, frenaría el crecimiento económico y el empleo) o volver a la emisión, lo que reabriría un ciclo de inflación e inestabilidad. “No hay ninguna posibilidad de que yo permita que esto suceda”, aseguró.
El mandatario explicó que la única salida de la crisis es sostener el equilibrio fiscal y promover el crecimiento genuino. Presentó dos caminos posibles: el que propone su gobierno, basado en el superávit y las reglas de mercado, o el del aumento del gasto financiado con deuda y emisión que, a su entender, llevó a repetidas crisis. Mirando a las elecciones legislativas de octubre, pidió a los ciudadanos y al Congreso elegir entre ambos modelos de país.
“Tenemos que elegir entre la responsabilidad o el realismo mágico. Entre hacer lo correcto, aunque implique tener paciencia, o tomar el ‘atajo’ e inevitablemente volver a chocar”, advirtió.
El Presidente instó a evitar repetir recetas del pasado y subrayó que “la única manera de que los ingresos argentinos mejoren de forma sostenida es con crecimiento económico genuino”, que solo es posible con “orden fiscal y monetario”.

