
Exjefes del ejército israelí pidieron el fin de la guerra, pero el gobierno insiste en avanzar con nuevas incursiones
miércoles 06 de agosto de 2025 | 6:02hs.
Una multitud desbordante se reparte comida desde la parte trasera de un camión. Foto: AP
Exjefes del ejército y de la inteligencia de Israel pidieron el fin de la guerra en Gaza, mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu insinuó nuevas acciones militares en el devastado territorio.
La nueva presión sobre Netanyahu surgió cuando el Ministerio de Salud de Gaza informó que el número de muertos palestinos había superado los 61.000. Funcionarios de salud reportaron nuevos decesos de palestinos hambrientos que buscaban alimentos en puntos de distribución. A medida que la desesperación aumenta, el organismo de defensa israelí que coordina la ayuda anunció un acuerdo con comerciantes locales para mejorar el reparto de los suministros.
Entre los exfuncionarios de seguridad que se pronunciaron había antiguos responsables del servicio de seguridad interna Shin Bet, de la agencia de espionaje Mossad, del ejército y el ex primer ministro Ehud Barak. En un video publicado en redes sociales esta semana, denunciaron que los miembros de ultraderecha del gobierno tienen al país “como rehén” al prolongar el conflicto. Yoram Cohen, exresponsable del Shin Bet, calificó los objetivos de Netanyahu de “fantasía”.
“Si alguien imagina que podemos llegar a cada terrorista, a cada escondite y a cada arma y, al mismo tiempo, traer a nuestros rehenes a casa, creo que es imposible”, expresó.
Posible acción militar más dura
Netanyahu convocó a su gabinete de seguridad para dar instrucciones al ejército en la próxima etapa de la guerra, insinuando que una acción militar aún más dura era una opción. Sin embargo, la reunión concluyó horas después sin ningún anuncio sobre los planes de Israel. El mandatario reiteró su compromiso con sus objetivos de guerra, incluyendo la derrota de Hamás, la liberación de los 50 rehenes restantes y garantizar que Gaza nunca vuelva a ser una amenaza para Israel después del ataque liderado por Hamás en 2023 que desató la guerra.
Según la prensa israelí, hay desacuerdos entre Netanyahu y el jefe del ejército, el teniente general Eyal Zamir, sobre cómo proceder. Los reportes, que citaron a funcionarios no identificados de la oficina de Netanyahu, apuntaron que el primer ministro estaba presionando al ejército, que ya controla alrededor de tres cuartas partes del sitiado enclave palestino, para conquistarlo en su totalidad, un paso que podría poner en peligro a los rehenes, agravar la crisis humanitaria y aislar aún más a Israel en el plano internacional.
Varias informaciones han apuntado que Zamir se opone a este paso y que podría renunciar o ser destituido si sale adelante.
Egipto pide el fin de la guerra
Egipto es mediador en las conversaciones de alto el fuego, y su presidente Abdel Fatá el-Sisi declaró que la guerra de Israel en Gaza se ha convertido en una “guerra de hambre, genocidio y liquidación de la causa palestina”.
El-Sisi indicó que la guerra ya no tiene como objetivo lograr fines políticos o liberar a los rehenes. Reiteró su llamado a los gobiernos europeos y al presidente estadounidense Donald Trump para que ayuden a detener la guerra y entreguen ayuda humanitaria a los más de 2 millones de personas en Gaza. Las largas filas de camiones esperando para entrar a Gaza desde Egipto han sido una imagen recurrente de la guerra.
Más muertos al buscar ayuda
Funcionarios sanitarios locales indicaron que las fuerzas israelíes abrieron fuego ayer por la mañana contra palestinos que buscaban ayuda desesperadamente y en ataques dirigidos en el centro y el sur de la Franja, y mataron al menos a 45 personas.
El ejército israelí no realizó comentarios al respecto, aunque ha dicho tras tiroteos previos alrededor de la distribución de ayuda que solo disparó tiros de advertencia a las personas que se acercaron a sus fuerzas . La lista de bajas incluye al menos a 26 personas que fallecieron en el corredor de Morag, una zona militar israelí donde saqueadores y multitudes desesperadas descargaron convoyes de ayuda de la ONU. Seis personas murieron en Teina, cerca de un camino que lleva a un sitio administrado por la Fundación Humanitaria de Gaza, respaldada por Israel, un contratista estadounidense.

