
domingo 29 de junio de 2025 | 6:04hs.
El profesional advirtió que las ETS tienen cura, pero falta más conciencia.
El infectólogo Lautaro De Vedia dijo que el aumento de los casos de enfermedades de transmisión sexual es consecuencia de dos cuestiones básicas: la primera es que la gente no asocia esas patologías como un riesgo severo para la salud y la segunda es que no hay campañas de concientización social sobre cómo prevenirlas y qué hacer en caso de contraerlas.
Precisamente, el médico que se desempeñó como jefe de la unidad de cuidados intensivos en el Hospital Muñiz, institución pionera en el país en materia de tratamiento de enfermedades infectocontagiosas, en diálogo con El Territorio se refirió al crecimiento de casos de sífilis y otras enfermedades de transmisión sexual que se está dando en los últimos años en nuestro país.
“Lo que estamos viendo es que ese miedo que había hace 40 años por ejemplo con respecto al síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida) hoy no existe, porque gracias a las terapias antirretrovirales combinadas que suprimen la replicación del virus y restaura el sistema inmunológico, hoy las personas infectadas pueden seguir sus vidas con normalidad tomando la medicación adecuada. Por ese motivo, ese miedo a la enfermedad desapareció, lo que es muy satisfactorio para toda la humanidad” explicó el profesional.
Seguidamente el expresidente de la Sociedad Argentina de Infectología dijo que “hace 40 años una persona que recibía el diagnóstico positivo de VIH sentía que prácticamente estaba condenado a la muerte. Afortunadamente desde finales de la década del 90 hay tratamientos muy efectivos y por lo tanto si bien es una enfermedad que no se cura, las personas infectadas pueden tener una buena calidad de vida”.
Asimismo, De Vedia dijo que “gracias al avance científico afortunadamente una mujer que tiene Sida hoy puede cursar un embarazo de manera segura, con toda la alegría que ese momento de la vida implica y sin riesgos para ese bebé. Obviamente siempre que se trate de una persona que ya está diagnosticada y medicada para este evento”.
Desde la mirada del profesional esa desaparición del Sida como ese ‘cuco’ mortal al que todos temían, también trajo acompañada un relajamiento en general de todo el universo de enfermedades de transmisión sexual.
Además, el medico también se refirió al Prep (sigla de Profilaxis Pre Exposición) que es una estrategia de prevención de VIH que implica tomar medicamentos antirretrovirales de manera regular para reducir el riesgo de contraer el virus. Una herramienta segura para que las personas con una vida sexual activa con distintas parejas puedan resguardarse.
“Como suelo explicar en el consultorio cuando hablamos de esta medicación, que ahora también está bajo la cobertura de las obras sociales y prepagas, es un tratamiento que no está indicado para cualquier persona. Es necesario una prescripción médica y generalmente lo recomendamos para las trabajadoras sexuales o para las personas que tienen múltiples parejas, porque funcionan como una prevención para el VIH” señaló De Vedia
Seguidamente el profesional advirtió que el Prep no es una cura para el VIH, sino una herramienta de prevención y que no protege contra otras enfermedades de transmisión sexual. Por lo tanto, es fundamental “seguir practicando sexo seguro con uso de profiláctico y realizar pruebas regularmente para detectar enfermedades de transmisión sexual”.
Toda esta artillería científica de prevención y tratamiento del VIH afortunadamente ayudó a sacar ese rótulo de muerte a las personas que se infectaban. Pero el otro lado de esa realidad es que “bajo la percepción de riesgo o de temor de la población con respecto a las posibilidades de infecciones con enfermedades de transmisión sexual y una consecuencia directa de esto es el aumento que se está viendo de los casos de sífilis”.
Todas las ETS tienen tratamiento
El doctor De Vedia al momento de enumerar las enfermedades de transmisión sexual (ETS) fuera del VIH dijo que “hay muchas, pero las más preocupante por el crecimiento en nuestro país es la sífilis. Después está la blenorragia o gonorrea. La clamidiosis. Y es importante comunicar que todas tienen tratamiento y cura. Pero para eso la persona tiene que acudir al médico y hacerse los estudios necesarios para diagnosticarlas”.
Seguidamente destacó que “por ejemplo la sífilis, si se diagnostica en una mujer embarazada puede generar consecuencias en ese feto en formación, como afecciones en la piel, retraso en el crecimiento y trastornos más severos que incluso pueden poner en riesgo la vida de ese bebe”.
Por eso, el médico infectólogo destacó que “lo fundamental al hablar de enfermedades de transmisión sexual es la prevención. Y para el caso de un embarazo el control pre natal porque son patologías que con un análisis de sangre se detectan fácilmente. No estamos hablando de ningún estudio raro, sino de los controles de rutina. El problema es cuando esa mujer no llega al control médico”.
Lautaro De Vedia Infectólogo
Médico Egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y realizó la especialidad en Enfermedades Infecciosas y en Medicina Critica y Terapia Intensiva en la misma Universidad
Se desempeñó como jefe de unidad cuidados intensivos respiratorios del departamento de asistencia intensiva al paciente infectológico crítico del Hospital Francisco Muñiz de la ciudad de Buenos Aires.
Es miembro titular y fue parte de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Infectología.
Docente universitario de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad del Salvador.
Tiene 22 trabajos publicados en revistas científicas extranjeras, 21 en revistas nacionales y 104 presentados en distintos congresos mundiales.

