
Este anuncio coincide con el día 1.000 de la ofensiva rusa en Ucrania y llega poco después de que EE.UU. aprobara a Kiev el uso de misiles de largo alcance
miércoles 20 de noviembre de 2024 | 6:05hs.
Para el presidente ruso, “era necesario alinear nuestros principios con la situación actual” de la guerra.
El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó ayer un decreto que permite a Moscú utilizar armas nucleares contra un Estado no nuclear si éste cuenta con el respaldo de potencias atómicas.
“Entre las condiciones que justifican el uso de armas nucleares figura el lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia”, afirma el decreto.
Este anuncio coincide con el día 1.000 de la ofensiva rusa en Ucrania y llega poco después de que Estados Unidos aprobara el uso de misiles de largo alcance por parte de Ucrania para atacar objetivos militares dentro del territorio ruso.
El Kremlin expresó su rechazo por la decisión de Washington, calificándola de “imprudente” y asegurando que habrá una respuesta de Moscú.
Según el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, los cambios en la doctrina nuclear rusa ya están “prácticamente formulados” y serán formalizados en caso de que sea necesario, según declaraciones recogidas por la agencia estatal Tass.
“Era necesario alinear nuestros principios con la situación actual”, afirmó Peskov tras el anuncio.
La doctrina, publicada en el portal de información legal del Estado ruso, amplía la categoría de alianzas militares contra las que Rusia aplicará la estrategia de disuasión nuclear. “La agresión de cualquier Estado perteneciente a una coalición militar (bloque, alianza) contra la Federación de Rusia y (o) sus aliados es vista como una agresión de la coalición en su conjunto,” dijo.
Las cláusulas son consideradas por los analistas como una clara advertencia a Estados Unidos y la Otan, en caso de que decidan involucrase directamente en el conflicto en Ucrania.
Rusia puede recurrir a las armas nucleares también en caso de “ataque masivo” con aviones de guerra, misiles de crucero, hipersónicos, drones y otros aparatos no tripulados que violen el espacio aéreo del país.
Por primera vez, el documento alude no sólo a la aviación y a aparatos hipersónicos enemigos, sino también a drones, un instrumento de guerra que ha adquirido una gran popularidad en los últimos años.
Al mismo tiempo, la doctrina subraya que Rusia ve las armas nucleares como “un instrumento de disuasión” de carácter defensivo, cuyo empleo es una “medida extrema y forzosa”.
Putin había anunciado los cambios en la doctrina nuclear a finales de septiembre, pero la promulgó justo cuando se cumplen 1.000 días de combates en Ucrania.
Además, el anuncio tiene lugar después de que EE.UU., según la prensa occidental, autorizara a Ucrania el empleo de misiles de largo alcance contra territorio ruso.
Putin, que aprobó tras el comienzo de la guerra el despliegue de armas nucleares tácticas en Bielorrusia, había advertido que dicha decisión significaría que EE.UU. y la Otan“están en guerra con Rusia”.
Producción de refugios antibombas
Rusia comenzó la producción en masa de refugios antibombas móviles diseñados para proteger contra amenazas como radiación, ondas de choque y desastres naturales, según anunció el Instituto de Investigación del Ministerio de Emergencias.
Los refugios, denominados “KUB-M”, tienen el aspecto de contenedores de carga reforzados y pueden instalarse en el permafrost del norte de Rusia. Según el instituto, una unidad estándar tiene capacidad para 54 personas, con la opción de añadir módulos adicionales.
El anuncio llega en un momento de alta tensión global, mientras la guerra en Ucrania avanza hacia una fase que funcionarios consideran como la más peligrosa desde el inicio del conflicto.
Aunque el instituto no vinculó la producción de los refugios con la situación actual, el anuncio coincidió con la decisión de Estados Unidos de autorizar a Ucrania el uso de misiles de largo alcance para atacar dentro de territorio ruso, un movimiento que ha sido rechazado por el Kremlin.
La doctrina, que amplía las categorías de amenazas consideradas para la estrategia de disuasión nuclear, incluye agresiones de coaliciones militares como la Otan.
“La agresión de cualquier Estado perteneciente a una coalición militar (bloque, alianza) contra la Federación de Rusia y (o) sus aliados es vista como una agresión de la coalición en su conjunto,” señala.
Ataques con misiles balísticos
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó ayer el primer ataque ucraniano con misiles balísticos de fabricación estadounidense Atacms contra una instalación militar en territorio ruso. Por su parte, fuentes de alto rango de EE.UU. y Ucrania corroboraron el ataque.
Según el parte de guerra, cinco misiles fueron derribados y los fragmentos de un sexto impactaron en el recinto de una instalación militar en la región fronteriza de Briansk.
“Como resultado, se declaró un incendio que fue operativamente extinguido. No hay muertos ni heridos”, señala el comunicado castrense publicado en Telegram.
Las baterías antiaéreas S-400 y Pantsir abatieron cinco de los misiles, precisa el comunicado.
Previamente, el Estado Mayor ucraniano había informado, sin dar detalles del armamento utilizado, sobre un ataque exitoso contra un arsenal del Ejército ruso en Briansk.
Según informó el domingo el New York Times, el presidente Joe Biden autorizó a Kiev el empleo de misiles de largo alcance contra objetivos en territorio ruso.
En cifras
1.000
Los días que pasaron desde el 24 de febrero de 2022, cuando las fuerzas rusas iniciaron la “operación militar especial” en las fronteras ucranianas.
Mil días de un conflicto con futuro incierto
Mil días de guerra en Ucrania, mil días de guerra en Europa.
El 24 de febrero de 2022, el gobierno ruso sorprendió al mundo anunciando que las fuerzas del Kremlin habían traspasado la frontera oriental ucraniana para emprender una controvertida “operación militar especial”.
El acercamiento desmedido de la Otan a Kiev y las pretensiones geopolíticas de Moscú chocaron hace mil días en Ucrania y las consecuencias siguen siendo palpables tras casi tres años del inicio de las hostilidades. A mil días del inicio de la guerra en Ucrania, alrededor de 10 millones de ucranianos fueron desplazados de sus hogares, con 6,7 millones de ellos buscando refugio en Europa. Humanitariamente, la situación no mejora en Kiev. Alrededor del 40% de la población ucraniana depende totalmente de la ayuda humanitaria internacional.
Ucrania, apresurada y necesitada de ayuda, y Rusia, que avanza con rapidez buscando solidificar sus cartas de negociación, llegan a los 1.000 días de un conflicto encarnizado, con un crudo pasado e incierto futuro.

