
En Misiones, según datos de Argentinos por la Educación, el 60% de los estudiantes del último año de primaria habla sobre estos temas con alguien dentro de la escuela
miércoles 09 de abril de 2025 | 6:06hs.
El GPI registra denuncias e intervenciones constantemente. Foto: ilustrativa
La violencia en las escuelas de Argentina aumenta de manera alarmante. Casos recientes, como el intento de ataque armado en la Escuela Media Nº 4 de Escobar, Buenos Aires, o la brutal golpiza a un niño en General Rodríguez, dejan en claro que la agresión entre estudiantes no es un tema menor. Estos hechos, que se viralizan rápidamente en redes sociales, muestran la dimensión de un problema que afecta la seguridad en las aulas y la integridad física y emocional de los jóvenes. Misiones, aunque con sus particularidades, también enfrenta esta problemática. Según datos de Argentinos por la Educación, la violencia escolar es un tema relevante para los estudiantes misioneros, dado que consideran a la escuela un contexto para plantear situaciones de violencia y abuso.
En las últimas semanas, se conocieron casos de violencia escolar que conmocionaron a la sociedad. El plan de ataque armado en la localidad de Escobar, donde un grupo de estudiantes intentó organizar un tiroteo dentro de su escuela, resalta el nivel extremo al que llegan ciertos conflictos. Este tipo de situaciones no solo generan miedo en la comunidad educativa, sino que también reflejan un grave problema de convivencia y seguridad.
En Misiones, la situación no es ajena a estos hechos. Según el informe “Situaciones de violencia en los hogares: detección y prevención desde las escuelas” -elaborado el año pasado en base a los resultados de las Pruebas Aprender 2021, el 60,1% de los estudiantes misioneros del último año de primaria habla sobre temas de violencia y abuso con alguien dentro de la escuela. Esto indica que existe una alta conciencia sobre el problema, aunque también evidencia que el tema sigue siendo central y urgente en el ámbito educativo.
El Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario (GPI), dependiente del Consejo General de Educación de Misiones, juega un papel clave ante esta situación. Este equipo responde a las demandas de intervención de las escuelas, especialmente aquellas sin equipos de orientación. En el primer cuatrimestre del año, las principales intervenciones estuvieron relacionadas con el bullying, las autolesiones, el consumo problemático de sustancias, el abandono escolar y la adecuación de contenidos educativos.
Ricardo Luis Martín, coordinador del GPI, explicó a este medio en ediciones anteriores que dentro del ámbito institucional, ubicó que los directivos de las escuelas son los que más pedidos de intervención hacen, seguidos por los supervisores, los docentes en tercer lugar y, finalmente, los mismos equipos de orientación de las escuelas. “Por lo general, se habilita el espacio de escucha a las partes y, a partir de eso, se dan las orientaciones en general o en particular. Terminada esa intervención, elaboramos los informes para que los registros queden en la sede correspondiente y eso se carga al sistema nacional una vez al año”, describió Martín sobre cómo se abordan las situaciones en la provincia.
La violencia familiar y escolar
El informe también destaca que en las escuelas privadas de Misiones, el 32% de los directores tuvo que intervenir en situaciones de violencia familiar, lo que revela que el problema atraviesa todos los niveles educativos. Aunque este dato no necesariamente indica que Misiones sea la provincia con mayor incidencia de violencia escolar, sí muestra una tendencia a reportar y actuar ante estas situaciones.
En la provincia, se observa un esfuerzo por mejorar la respuesta ante situaciones de violencia escolar. Programas que promueven la seguridad en las aulas y la educación sobre cómo prevenir el maltrato se están implementando en muchas instituciones. Sin embargo, se necesita una red de apoyo más sólida que involucre a otros actores sociales, como centros de salud, comedores escolares y programas sociales. Este tipo de apoyo es fundamental para que los jóvenes puedan encontrar soluciones a sus conflictos en un ambiente seguro y saludable.
La intervención temprana, la capacitación constante de los docentes y la implementación de políticas preventivas son algunas de las acciones que deben llevarse a cabo en forma urgente. Los casos recientes demuestran que la violencia escolar no es un problema aislado ni de pocos estudiantes, sino una cuestión que afecta a toda la comunidad educativa.
Para agendar
El Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario atiende de lunes a viernes de 8 a 16, en el 5º piso del Edificio María Estel”, ubicado en Centenario 3253.
Los números de contacto son 376-4437722 para llamadas, 376-4586635 para WhatsApp, y 376-443009 es la línea de convivencia escolar.

